Issa Ismail siempre se sintió hombre y optó por operarse con el fin de estar bien. Vivir de acuerdo a lo que su cuerpo sentía, pero con el paso del tiempo se arrepintió, no se sintió cómodo siendo hombre trans y volvió a convertirse en mujer.

La peluquera, oriunda de Detroit, ahora ayuda a todos los que tengan dudas con su identidad de género.
Issa Ismail siempre se sintió hombre y optó por operarse con el fin de estar bien. Vivir de acuerdo a lo que su cuerpo sentía, pero con el paso del tiempo se arrepintió, no se sintió cómodo siendo hombre trans y volvió a convertirse en mujer.
La mujer, de 26 años y oriunda de Detroit (EEUU) tomó la determinación de cambiar de sexo cuando tenía 19. Para ello comenzó a tomar testosterona y de esta manera fue creando características más masculinas. Por supuesto también se sometió a diversas cirugías, entre ellas, una de extirpación de senos.
Pero no pudo adaptarse a su nueva vida ni tampoco se sintió cómodo, por eso volvió sobre sus pasos y se operó nuevamente para ser mujer. Issa, quien se desempeña como peluquera, se define como una persona que busca ayudar a todos los que tengan dudas con su identidad de género.
El año pasado comenzó a luchar contra una depresión y se dio cuenta que no era feliz viviendo como hombre, por lo que tomó la decisión de “deshacer su transición”.
Ahora Issa comparte su experiencia con la esperanza de poder ayudar a personas que luchan con su identidad de género y que no están seguras de iniciar su transición. La joven relata que cuando niña “siempre fue muy social”, pero asociada a un aspecto más masculino, a un niño.
Durante su adolescencia se volvió “hiperfemenina” adoptando conductas que se asocian a los estereotipos de mujeres adolescentes, tales como “salir con chicos” o “maquillarse”. De esta manera comenzó su camino, con el apoyo de sus amigos y familiares, de cambiarse el sexo aunque ahora volverá a apostar por el femenino.



Por Mariano D'Arrigo

