El río Pilcomayo comenzó a bajar en la provincia de Salta y aunque persisten zonas inundada la situación está bajo control, pero debido a que es una región de enfermedades endémicas el Ministerio de Salud nacional declaró la “emergencia sanitaria”.
Su titular, Graciela Ocaña, dispuso dicha medida a raíz de los desbordes de ríos y arroyos que dejaron a los pobladores “en una verdadera situación de vulnerabilidad sanitaria”, según la resolución, publicada ayer en el Boletín Oficial.
El secretario de Prensa de Salta, Rodrigo García, aseguró ayer que en la zona afectada por la crecida del Pilcomayo “está controlada la situación”, pero dijo que “lo que más preocupa es el día después, cuando bajen las aguas y veamos las condiciones sanitarias”.
En declaraciones a Radio del Plata, el funcionario advirtió que “es una zona de dengue, endémica, donde las aguas bajan y quedan esos esteros de agua por allí y se produce la proliferación del mosquito que transmite la enfermedad, además de cuadros de diarreas y bronquitis”.
En Santa Victoria Este y sus alrededores, en el departamento Rivadavia y en el límite con Paraguay y Bolivia, “el agua dio un respiro”, dijo García, y acotó que “se pudo acercar a la gente que quedó aislada la mayor cantidad de bolsones y elementos como ropa seca, frazadas y algunos medicamentos”.
La emergencia sanitaria permitirá al gobierno nacional entregar a la provincia ayuda, a través de la Dirección de Emergencias Sanitarias.
































