El Papa Benedicto XVI canceló ayer un discurso que iba a pronunciar mañana en la universidad más prestigiosa de Roma, La Sapienza, a causa de protestas de estudiantes y profesores contra la posición de la Iglesia sobre la ciencia, lo que amenazaba con ensombrecer el evento.
Las protestas pacíficas comenzaron con una carta firmada por 67 profesores que describieron al Papa como un teólogo retrógrado que antepone la religión a la ciencia y pidieron que no se le permitiera hablar en la institución.
Tras resistir los pedidos de los manifestantes para que cancelara la visita a la universidad La Sapienza, el Vaticano ayer que el Papa había decidido posponer el viaje.
El Pontífice iba a intervenir en la inauguración del año académico 2008 de la universidad y el Vaticano dijo que el máximo representante eclesial tenía previsto facilitar una copia de su discurso.
“Estoy muy decepcionado. No tienes que compartir las ideas del Papa pero deberían dejarle hablar”, dijo el ministro italiano encargado de las universidades, Fabio Mussi.
Los manifestantes citaron un discurso que Benedicto XVI dio hace casi dos décadas, en el que consideraron que se mostró a favor del juicio por herejía de la Iglesia en el siglo XVII contra Galileo, por enseñar que la Tierra es redonda y giraba alrededor del Sol. Los seguidores del Papa niegan esto.
La controversia derivó en un debate encarnizado que ha dividido a los italianos: los manifestantes cuestionan el papel de la Iglesia en la sociedad laica y la Iglesia y los defensores de la libertad de expresión les acusan de censura.
“Creo que la visita del Papa no es algo bueno porque la ciencia no necesita la religión. La universidad está abierta a cualquier forma de pensamiento, pero la religión no lo está”, opinó Andrea Sterbini, profesor de ciencias de la computación y uno de los firmantes.
Aliado inusual. Aun así, el debate ha ganado inusuales aliados para el Papa. Darío Fo, un abierto crítico de la Iglesia y ganador del premio Nobel, defendió el derecho a hablar de Benedicto XVI. “Estoy en contra de cualquier forma de censura porque el derecho de (libre) expresión es sagrado”, dijo el escritor.
Un grupo de estudiantes italianos realizó ayer una manifestación pacífica, ocupando las oficinas del rector. Algunos habían declarado una semana “anticlerical” en protesta por el discurso del Papa.
Autoridades de La Sapienza, fundada por un Pontífice hace 705 años, destacaron que hay cinco mil profesores en la universidad, y que sólo 67 de ellos mostraron su disentimiento. (Reuters)






























