Un tribunal del estado brasileño de Río de Janeiro prohibió ayer a la escuela de samba Viradouro desfilar con una carroza alegórica del holocausto nazi que representa cuerpos quemados y que está presidida por un bailarín disfrazado de Adolf Hitler, informaron fuentes judiciales.
El tribunal aceptó una demanda de la Federación Israelí de Río de Janeiro (Fierj) e impidió que el domingo Viradouro exponga su carroza durante el multitudinario espectáculo que cerrará el primer día de desfiles.
La jueza Juliana Kalichsztein aceptó el argumentó de la Fierj, presentado por el abogado Ricardo Brajterman, de que “la monstruosidad del holocausto definitivamente no combina con el espíritu excesivamente festivo del carnaval, fiesta mundialmente conocida por la alegría, el humor, el relajamiento y el erotismo”.
La sentencia condena “la clara banalización de los eventos bárbaros e injustificados practicados contra las minorías y liderados por la figura execrable llamada Adolf Hitler”.
“Es espeluznante”. El carro alegórico del holocausto nazi, uno de los ocho que presentaría Viradouro cuando desfile el domingo en el segundo día del concurso de escuelas de samba de la llamada primera división, es parte de la temática “Es espeluznante”, que desarrollará la agrupación carnavalesca.
La alegoría muestra una pila de cadáveres esqueléticos, rodeada de zapatos viejos, aludiendo a los millones de judíos muertos por la política de exterminio de Adolfo Hitler durante la Segunda Guerra Mundial.
Por su parte, Paulo Barros, idealizador de la temática que llevará Viradouro al concurso de escuelas de samba, defendió la representación del holocausto nazi y afirmó que en Brasil no existe censura.
“La carroza es extremadamente respetuosa, es un alerta, es algo horrible que la gente no quiere que ocurra más”, afirmó Barros.
Viradouro se propone abundar este año en referencias a hechos chocantes en la historia y de la actualidad a través de carrozas, esculturas y disfraces combinadas con decenas de bailarines y músicos y sus famosas mujeres semidesnudas.
La propuesta artística incluye desde imágenes de cucarachas hasta del Kama Sutra, pasando por recuerdos del filme “El exorcista” y del holocausto nazi sufrido por el pueblo judío.
“Ni siquiera el carnaval puede atenuar el recuerdo de los efectos devastadores de las guerras y la desolación provocada por los exterminios en masa”, argumenta la ficha técnica de este gremio recreativo.
“Las imágenes del holocausto nazi impiden que la humanidad olvide los peligros de la intolerancia y del irrespeto a la diversidad, y que Viradouro muestra en nombre de la paz”, afirma la Liga de Escuelas de Samba, la máxima autoridad del Grupo Especial.
Pero la jueza ordenó que “la escuela se abstenga de exhibir en sus desfiles de carnaval cualquier bailarín disfrazado de Adolf Hitler, así como una carroza que retrata cadáveres desnudos víctimas del nazismo”.
El veredicto establece una multa de 200 mil reales (unos 114 mil dólares) en caso de que desfile la carroza, y de 50 mil reales (28.500 dólares) si aparece el bailarín disfrazado de Hitler que iba a presidirla.
Críticas judías. La comunidad judía de Río ya había intentado a comienzos de la semana que la escuela cancelara la carroza con la imagen de los cuerpos esqueléticos, quemados y apilados.
Pero su decisión de recurrir a la Justicia, ante la jueza de guardia del tribunal de Río de Janeiro, se precipitó anteanoche cuando supo que, además de los cuerpos de los muñecos mutilados, estaba previsto llevar la figura de Hitler en lo alto de la carroza.































