Una mujer y su hija, ambas oriundas del departamento mendocino de Luján de Cuyo, fueron asesinadas a balazos por la pareja de la primera, que se suicidó tras el ataque, en la ciudad texana de Fort Worth, Estados Unidos.

Una mujer y su hija, ambas oriundas del departamento mendocino de Luján de Cuyo, fueron asesinadas a balazos por la pareja de la primera, que se suicidó tras el ataque, en la ciudad texana de Fort Worth, Estados Unidos.
Ocurrió el miércoles 6 en la vivienda ubicada en Birchbend Land 4600, donde vivían Eliana Cuello, de 36 años; su pareja, James Vece, de 44, y la hija de la mujer, Mailén Pizarro, de 14.
La pesquisa se inició con el hallazgo de los tres cuerpos en la habitación principal de la casa, con heridas de bala en la cabeza. Los investigadores tratan de establecer los detalles del crimen e, inicialmente, creen que se trató de un episodio pasional cometido por Vece, ya que el arma de fuego utilizada en los ataques estaba muy cerca de su cuerpo.
"Todo indica que se trata de un doble homicidio seguido de suicidio ya que el arma de fuego estaba muy próxima a las manos del hombre", expresó el vocero del Departamento de la Policía de Dallas, teniente Paul Henderson.
Cuello y su hija vivían en Estados Unidos desde hacía diez años, cuando la mujer aún estaba casada con el padre de la niña. Según contaron vecinos y allegados a la mujer que viven en Luján de Cuyo, Eliana había ido a ese país tras los pasos de su esposo. Vivieron un tiempo juntos hasta que se separaron, y luego Cuello conoció a Vece, con quien formó pareja.
"Era muy reservada". "Ella era muy reservada y no contaba cosas de su vida privada", confió Paola, una amiga de la mujer asesinada, quien dijo estar muy conmocionada.
Por su parte, en Texas, el pastor Roland Jonson, de la Iglesia Bautista, dijo que las víctimas "estaban muy involucradas con la iglesia". "Eramos su familia, ya que todos sus parientes estaban en Argentina", aseguró el pastor, según el Morning News.
"Hablábamos sobre la difícil relación entre Mailén y su padrastro", dijo Jonson, y agregó: "Yo oraba por ella, pero hubiera querido hacer algo más. No pensé que algo así pudiera suceder". "Cuello, su hija y el novio de ésta, Sebastián Caycebo, se habían unido a esa iglesia hacía varios meses", dijo el pastor. l (Télam)

