En noviembre de 2.006, una operación internacional antidrogas logró interceptar en el océano Pacífico —cerca del litoral marítimo de Costa Rica— a otro submarino colombiano que cargaba 3.000 kilos de cocaína.

En noviembre de 2.006, una operación internacional antidrogas logró interceptar en el océano Pacífico —cerca del litoral marítimo de Costa Rica— a otro submarino colombiano que cargaba 3.000 kilos de cocaína.
Un portavoz de la Guardia Costera costarricense, José Antonio Fallas, indicó que se trataba de una embarcación que estaba impulsada por motores nafteros, de unos 14 metros de largo, que sólo podía sumergirse dos metros.
La embarcación había navegado desde Colombia y su destino era Estados Unidos.
Tres miembros de la tripulación, de nacionalidad colombiana, fueron arrestados durante la operación, que fue llevada a cabo por autoridades de Costa Rica, Colombia y Estados Unidos, mientras que el submarino fue trasladado al puerto costarricense de Puntarenas.
La Guardia Costera de EEUU frecuentemente patrulla en busca de cargamentos con drogas, pero se cree que ésta es la primera incautación ocurrida en las costas de ese país centroamericano.



