Familiares de las víctimas de la tragedia ferroviaria de Once, que dejó 51 muertos y 703 heridos levantaron ayer un santuario en el andén número dos de esa estación porteña.

Familiares de las víctimas de la tragedia ferroviaria de Once, que dejó 51 muertos y 703 heridos levantaron ayer un santuario en el andén número dos de esa estación porteña.
"Desde las 12.30 y durante toda la tarde estuvimos en el andén dos de la estación de Once, donde se produjo la tragedia del tren de la línea Sarmiento armando un santuario", dijo a Télam Lara Menghini Rey, hermana de Lucas, el joven cuyo cuerpo fue el último en encontrarse.
"Nuestra intención, junto a otros familiares, es ordenar las fotos que ya están pegadas, los carteles y las estampas religiosas que dejaron familiares y amigos de las víctimas fatales. El santuario servirá para recordar nuestro reclamo de justicia", agregó.
Lucas Menghini Rey, fue denominado por entonces "la víctima 51" ya que tras dos días de búsqueda sus restos aparecieron dentro de la cabina del motorman de uno de los vagones.
El accidente ocurrió el 22 de febrero a las 8.28 cuando una formación del Sarmiento ingresó a la plataforma dos e impactó contra las vallas de contención.
Querella. Por su parte, Javier Miglino, representante de algunas de las víctimas de la tragedia de Once, señaló ayer que las pericias pueden detectar un "mix de responsabilidades" entre la empresa TBA y el maquinista de la formación del accidente.
El letrado advirtió además que "puede servir" la reconstrucción virtual que realizará en los próximos días la Facultad de Ingeniería para recrear las causas del siniestro y aseguró que la institución trabajará con "mucha seriedad".
En cuanto a las pericias ya realizadas, Miglino señaló que "habría un mix de responsabilidades" entre TBA y el maquinista, según se desprende de "trascendidos de la gente que está haciendo las pericias y comentarios".
"El tren no estaba todo lo bien que estaba para frenar y el muchacho que conducía el tren de alguna manera se habría asustado en una situación determinada y en vez de obrar con los protocolos que son de estructura de estas situaciones de emergencia habrá optado por irse", explicó el abogado.
En este sentido, indicó que "hay un hecho puntual y es que el maquinista está vivo. Se pudo retirar en el momento en el que vio que el tren no frenaba, de alguna manera salió de la cabina" y resaltó "ahí hay que investigar". Al ser consultado por las altas condenas que exigen los abogados querellantes en la causa, Miglino dijo que respeta la posición de sus colegas, aunque consideró que "no es lo correcto". "Nadie puede decir abiertamente que por ejemplo Juan Pablo Schiavi, el ex secretario de Transporte quiso matar a 51 personas o los dueños de TBA", agregó a la vez que recordó que el accidente "no fue un homicidio masivo". l (Télam y DyN)



Por Luis Castro