Silvana Corso es claro ejemplo de cómo con esfuerzo y tenacidad todo sueño es posible de concretar ya que a pesar de las trabas que encontró a lo largo de su camino, hoy es una profesora que compite por el Global Teacher Prize.

Silvana Corso es claro ejemplo de cómo con esfuerzo y tenacidad todo sueño es posible de concretar ya que a pesar de las trabas que encontró a lo largo de su camino, hoy es una profesora que compite por el Global Teacher Prize.
Cuando ella era niña le advirtieron a sus padres que tenía problemas de aprendizaje y le sugirieron que no estudiara más y que le buscaran un oficio.
"Literalmente le dijeron a mi papá que hacían promoción social conmigo. Que yo no aprendía nada de lo que se me presentaba", recordó.
"No tenían ni idea de cómo aprendí. La diferencia la hace el docente y por suerte tuve otros profesores que repararon en mí y me prepararon para que hoy esté dirigiendo una escuela", añadió.
"Yo soy la directora, pero la clave de esta escuela son los docentes. Se reinventan todos los días. Todos los días son un misterio. Nunca sabemos qué puede explotar. Hay días en que los chicos se brotan y hay que poner el cuerpo", explicó.
Dijo que su inclusión en la lista surgió a raíz de las nominaciones hechas por una colega de la institución y por parte de su marido y la destacó como un incentivo a su lucha por la inclusión educativa.


