INFORMACIÓN GENERAL

La verdadera historia del Gauchito Gil, el santo popular devoto de San La Muerte

Murió un 8 de enero de 1878. Garitas de color rojo suelen verse en distintos puntos del país en su honor

Viernes 22 de Enero de 2021

En las andanzas por la ruta, bajo el árbol de alguna plaza o en algún recóndito lugar de cualquier pueblo. Allí, donde mires, hasta en el lugar más inesperado, puede haber una pequeña casita en la que se destaca el color rojo rindiéndole culto a uno de los santos populares más conocidos, no solo del país sino del mundo: el Gauchito Gil. Ese santo no reconocido por la iglesia que ha ayudado, según dicen, a tantas personas que cada 8 de enero se junta en su santuario en Corrientes para venerarlo.

La historia de Gil es un tanto confusa, puesto que hay distintas versiones de un desarrollo que se ha corrido debido a mitos y leyendas populares, pero todas tienen un mismo final que es la forma en que murió o, mejor dicho, la manera en que lo mataron. Algunos dicen que fue una injusticia, pero otros no creen lo mismo. ¿Será hasta que el Gauchito en algún momento los ayude?

Aunque no es seguro, se estima que alrededor de 1840 nació un gaucho en Pay Ubre o Paiubre, la traducción guaraní de la ciudad de Mercedes en la provincia argentina de Corrientes. Su nombre era Antonio Plutarco Cruz Mamerto Gil Núñez, hijo de José Gil y Encarnación Núñez. Se ganaba la vida siendo trabajador rural y, según dicen, era devoto de San La Muerte.

Esta cuestión gira en torno a él, a Gil Núñez, puesto que con el pasar de los años se lo conocería como el Gauchito Gil en toda la región, luego de que el 8 de enero de 1878 a aproximadamente 8 kilómetros de la ciudad correntina fuera asesinado colgado de un árbol boca abajo.

La historia del Gauchito Gil

Como muchas leyendas populares que recorren hace años las rutas, calles y senderos de la Argentina, la del Gauchito Gil ha sido contada de maneras diferentes ya que todo depende de la persona que la relata y de la forma en que ella la ha conocido. En este caso, existen tres diferentes versiones para interpretar las vivencias de este gaucho popular, que fue asesinado un 8 de enero de 1878.

Cabe destacar que Gil llegó a pelear en la Guerra de la Triple Alianza y al volver, el Partido Autonomista lo reclutó para disputar la guerra civil correntina pero no aceptó, algo que estaba penado por la ley. Sin embargo, son distintos los motivos por los que decidió escapar de su pueblo y alistarse en la guerra.

gauchito gil (3).jpg

En un primer lugar, y aquella historia que más fuerte suena, es la de un affaire que tuvo Gil Núñez con una viuda en su pueblo, lo que desató la ira de los hermanos de la mujer y de un policía de la zona que tenía algún tipo de relación con ella por lo que tuvo que escapar del lugar. Tras ser parte del ejército y luego desertar, fue capturado y llevado a un árbol donde lo colgaron de cabeza y degollaron.

Cuenta la leyenda que antes de morir Gil le dijo a quien lo asesinó que su hijo iba a enfermar y él debería rezar en nombre del gaucho para que sanara. El policía, al llegar a su casa, vio a su hijo al borde de la muert,e entonces probó con pedirle a quien había matado hacía unos momentos y su hijo logró sanar. Debido a esto, el hombre volvió a donde estaba el cuerpo de Gil, lo enterró y desde ese momento mucha gente comenzó a hacerse devota del mismo hasta construir un gran altar, incluido su verdugo.

Por otro lado, un segundo relato es que Gil era una especie de Robin Hood que le robaba el ganado a los más ricos y llevaba lo conseguido a aquellos que menos poseían. Cuando lo descubrieron huyó, llegando a la Guerra de la Triple Alianza y al volver, por no aceptar pelear en Corrientes, la policía lo persiguió hasta encontrarlo durmiendo la siesta y fue colgado de los pies en un árbol.

Esta versión tiene un desenlace similar al anterior, puesto que Gil defendía su inocencia y quien lo mató le dijo que de todas formas no iba a salvarse. Así, el gaucho le dijo lo mismo que al otro policía, que llegó a su hogar de Mercedes y encontró a su hijo enfermo. Comenzó a rezar y, al curarse el chico, volvió a pedirle perdón a Gil, que ya estaba muerto.

Mientras tanto, la última versión es un poco menos popular y dice que Gil encabezaba un grupo de matones que saqueaban y asesinaban a los liberales que se les cruzaran en el camino. Fue así que un grupo de militantes del Partido Liberal lo capturó, lo colgó de un árbol y lo decapitó.

Si bien no hay muchas cosas claras con respecto al relato sobre la vida y muerte del Gauchito Gil, una sí lo está y es la frase que dijo el momento antes de ser degollado dejando en claro que estaban por matar a un inocente. “Con la sangre de un inocente salvarás a otro inocente. Cuando llegue mi carta de inocencia vas a recibir la noticia de que tu hijo está muriendo por causa de una enfermedad; cuando llegués rezá por mí y tu hijo se va a salvar, porque hoy vas a estar derramando la sangre de un inocente”.

Devotos del Gauchito Gil

Por los “milagros” que se le adjudican al gaucho es que muchos comenzaron a creer en la inocencia de Gil Núñez con respecto a los actos que se le habían atribuido. Así, poco a poco comenzaron a llenar el lugar de su fallecimiento con banderas, cintas rojas y ofrendas como vino, cigarrillos y estampitas para venerar al santo y para que pueda seguir ayudándolos. Cada 8 de enero, recordando el día de su muerte, los devotos se acercan al lugar para rezar y festejarlo.

Tanta fue la llegada de la creencia del Gauchito Gil que se extendió por toda Argentina, empezando por Corrientes. Las personas comenzaron a dejar pequeños gestos que se convirtieron en altares y santuarios en muchos puntos del país, especialmente en las rutas ya que se dice que es el santo al que más le rezan los camioneros. Ladrones y policías también le rinden culto.

gauchito gil (1).jpg

Asimismo, el poder del Gauchito Gil fue tal que el culto a su figura llegó a otros países como Chile, Uruguay, Bolivia y hasta España, donde hay un santuario en las afueras de la ciudad de Barcelona.

Aunque sus seguidores han pedido en varias ocasiones a la Iglesia por su beatificación, la institución no lo hace. Sin embargo, en muchas oportunidades se ha observado a curas u obispos cerca de un santuario del Gauchito Gil, sobre todo en Corrientes. Además, cada 8 de enero se celebra una misa en honor al gaucho en distintas iglesias del país por pedido de los fieles.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS