El Comité de Descolonización de las Naciones Unidas aprobó ayer por unanimidad una resolución en la que insta a los gobiernos de Argentina y el Reino Unido a “afianzar el proceso de diálogo y reanudar las negociaciones para encontrar una solución pacífica” a la cuestión de la soberanía de las islas Malvinas.
Así lo aprobó el comité que integran 24 países, que tiene sede en Nueva York, luego de que el embajador de Chile, Octavio Errázuris patrocinara un proyecto de declaración que apoyaron luego con encendidos discursos países de la región como Venezuela, Uruguay, Bolivia, Cuba, Ecuador, Nicaragua, México y Brasil, pero también otros como China, Indonesia, Mali y Tunez.
“Esta rémora colonial que ofende a la Argentina ofende también a toda la América latina”, dijo por su parte el embajador uruguayo ante las Naciones Unidas, José Luis Cancela, que fue —según fuentes de la delegación argentina— el pronunciamiento más cercano a la postura argentina.
Amenaza ambiental. Por su parte, el canciller Héctor Timerman reafirmó “los derechos soberanos irrenunciables e imprescriptibles de Argentina sobre las islas Malvinas” y advirtió, ante el Comité de Descolonización de la ONU, la “amenaza ambiental” que representa el inicio de las exploraciones petrolíferas que empresas británicas realizan en las agua circundantes al archipiélago.
“En mi primera tarea como ministro de Relaciones Exteriores, tengo el honor y el privilegio de venir al seno de este Comité para reiterar frente a la comunidad internacional una vez más los derechos soberanos irrenunciables e imprescriptibles de Argentina sobre las islas Malvinas”.
El flamante titular del Palacio San Martín estaba acompañado en el recinto de las Naciones Unidas por la gobernadora de Tierra del Fuego, Fabiana Ríos, y los senadores Daniel Filmus (Frente para la Victoria), Ramón Mestre (UCR) y Rubén Gustiniani (Socialismo), así como por el embajador argentino ante las Naciones Unidas, Jorge Argüello.
En su enérgico mensaje, el funcionario dijo que “no debemos minimizar el riesgo que desde el punto de vista ambiental supone esta aventura colonialista. Se trata de una rapiña de recursos naturales no renovables a miles de kilómetros de sus fronteras”, agregó.
En la misma línea que su antecesor Jorge Taiana, expresó “la sólida e ininterrumpida posición de protesta del gobierno argentino ante la situación de colonialismo” que impera en las islas. l (Télam)