Todavía no había cumplido tres años cuando leyó por primera vez un libro por su cuenta. Según sus padres, Daliyah Marie Arana comenzó a aprender a leer "en la panza". Hoy, a los cuatro años, ya leyó más de mil niños y es la sorpresa de Estados Unidos, al punto de que fue convocada esta semana para ser bibliotecaria por un día en la imponente biblioteca del Congreso, frente al Capitolio.
Haleema Arana les leía libros a sus dos hijos todos los días cuando estaba embarazada de Daliyah y cree que así le transmitió a la pequeña la pasión por la lectura. En sus primeros meses de vida, Daliyah escuchaba a su hermano mayor leer en voz alta en su casa de Gainesville, Georgia. Y al año y medio, la pequeña ya reconocía las palabras de los libros que su madre leía.
"Quería tomar el control y hacer la lectura por su cuenta", dijo Haleema Arana al diario The Washington Post. "Y así empezó. Cuantas más palabras aprendió, más quería leer". Entonces llegó el día cuando, a los dos años y 11 meses Daliyah leía su primer libro por su cuenta.
Ahora, con cuatro años, Daliyah ya leyó más de mil libros y hasta lee en voz alta textos universitarios.
A partir de una iniciativa llamada "Mil libros antes de preescolar", que busca que los padres les lean esa cantidad de libros a sus niños antes de que entren a sala de 5, Haleema pensó que sería una buena idea contar cuántos libros leía su hija. A los 4, ya había alcanzado los mil y apunta a que sume otros 500 antes de empezar preescolar.
Como parte de las metas de la madre para la pequeña, también se propuso darle un texto de nivel universitario llamado "El placer de los libros", de William L. Phelps. Ahora Daliyah sabe leerlo en voz alta pese a la dificultad de algunas palabras.
El próximo desafío para Daliyah es leer en español. Su padre, Miguel Arana, es mexicano y a veces le habla en ese idioma a la niña, que lo comprende pero no puede contestarle con fluidez ni leer textos.
Las capacidades de la niña se hicieron conocidas a nivel nacional esta semana, cuando la encargada de la Biblioteca del Congreso de Washington, Carla Hayden, la recibió en el emblemático edificio y le designó el título y el rol de "bibliotecaria del día", como respuesta a una carta de la madre. Como tal, la niña recorrió cada pasillo de la biblioteca y hasta participó de reuniones ejecutivas.
Las fotos de Daliyah con un vestido rosa chicle con volados —con un moño del mismo color en su cabello—, anteojos rosas y zapatitos negros caminando junto a Hayden por la Biblioteca del Congreso tuvo gran repercusión en las redes sociales.
"No paraba de decir que la Biblioteca del Congreso es su biblioteca favorita en todo el mundo", dijo la madre.
Daliyah quiere, de hecho, ser bibliotecaria cuando sea grande. "Me gusta ir a ver libros todos los días. Y quiero enseñarle a otros chicos a leer desde muy pequeños también", aseguró.
La niña es capaz de leer libros que sus hermanos de 10 y 12 años traen de la escuela, buscando ayuda solo cuando se queda trabada por alguna palabra. Su escritor favorito es Mo Willems y tiene un interés especial en los dinosaurios. Por eso, además de bibliotecaria, dice que le gustaría ser paleontóloga.