Ciudad de México.- El pueblo mexicano de La Gloria, que en un principio se pensó era la cuna de la nueva gripe, tendrá su primera estatua: el niño que le dio fama mundial como supuesto “paciente cero” será inmortalizado en bronce.

Ciudad de México.- El pueblo mexicano de La Gloria, que en un principio se pensó era la cuna de la nueva gripe, tendrá su primera estatua: el niño que le dio fama mundial como supuesto “paciente cero” será inmortalizado en bronce.
El gobernador del estado de Veracruz, Fidel Herrera, anunció que pronto se develará un monumento al pequeño Edgar Hernández, de cinco años, sobreviviente de la influenza (A/H1N1), a pesar de que entre tanto ya se sabe que antes de su caso hubo otros 40 contagios en México.
Para Herrera, la estatua que lucirá esta comunidad pobre, dedicada a la ganadería, será equivalente al Manneken Pis de Bruselas, la célebre esfigie del niño que orina en una fuente de la capital belga.
Desde que se dijo que La Gloria había sido el origen de la nueva gripe, cambió el ritmo de vida en este pueblo de 2.200 habitantes y calles sin pavimentar, situado en un valle entre altas montañas en el municipio de Perote y unos 270 kilómetros al este de Ciudad de México.
Periodistas, políticos y curiosos llegaron a tomar fotos y a preguntar quién era el pequeño Edgar que se había contagiado el 2 de abril y había sobrevivido con paracetamol y amoxicilina.
“La Gloria ahora es un importante destino turístico. La próxima semana vamos a inaugurar una estatua al niño Edgar Hernández Hernández, parecida al Manneken Pis que está allá en Bruselas, en Bélgica”, dijo el fin de semana el gobernador.
Edgar y su madre, María del Carmen, contaron la historia una y otra vez. Los vecinos empezaron a mirarlos con recelo porque súbitamente se convirtieron en las celebridades del pueblo. Y llegó el gobernador a conocerlos, a regalarle pelotas de fútbol a Edgar y su hermano y a llevarlos por primera vez a ver el mar.
La señal de alarma se había encendido en marzo en La Gloria por un brote de gripe que se registró entre el 10 de marzo y el 6 de abril, en el que 951 personas se contagiaron, es decir casi la mitad del pueblo. Nadie murió y sólo Edgar dio positivo al nuevo virus.
Un informe epidemiológico del Sistema Nacional de Salud, al que tuvo acceso dpa, describe así el poblado: “Comunidad de 2.155 habitantes, ubicada en el centro del estado de Veracruz, en el municipio de Perote, con clima frío, seco, las viviendas poco ventiladas, el 40 por ciento de la población vive en hacinamiento, el 20 por ciento cocina con leña, calles sin pavimentar, con la presencia de grandes tolvaneras, se dedican principalmente a la agricultura de temporal y a la crianza de ganado ovino”.
Muchas de las casas tiene chiqueros con puercos y cerca están las granjas porcícolas Carroll, por lo que se temió que ese hubiera sido el origen cuando el virus comenzó a propagarse por todo México.
Las autoridades de Salud ya lo han descartado. A medida que avanzaron los estudios de laboratorio, se pudo comprobar que el primer caso había sido un hombre de Ciudad de México, que presentó síntomas el 11 de marzo y se curó.
Ahora, un cartel rojo y blanco escrito en inglés recibe a los visitantes. “Welcome to La Gloria. Influenza Free-Place” (Bienvenidos a La Gloria. Lugar libre de influenza). El pueblo no tenía la culpa, pero sí tendrá su estatua.(DPA)