Un andinista inglés falleció ayer al hacer cumbre en el Aconcagua, por lo que se convirtió en la cuarta víctima mortal de la temporada de ascenso a la montaña más alta de la cordillera de los Andes.
Un andinista inglés falleció ayer al hacer cumbre en el Aconcagua, por lo que se convirtió en la cuarta víctima mortal de la temporada de ascenso a la montaña más alta de la cordillera de los Andes.
Fuentes policiales identificaron a la víctima como Michael Flimann, de 35 años, y creen que el deceso se produjo por un paro cardiorrespiratorio a raíz de la fatiga por la travesía.
El andinista había alcanzado la cima junto a un grupo de escaladores extranjeros y se recostó para dormitar sobre la nieve. Nunca despertó. Al ver que no reaccionaba, sus compañeros intentaron reanimarlo sin éxito.
Una patrulla de rescate se aprestaba anoche para trasladar el cuerpo de la víctima a uno de los campamentos de montaña y desde allí hasta la ciudad de Mendoza.
Flimann es la cuarta víctima mortal en la actual temporada de ascensos al Aconcagua, que se inició el 15 de noviembre pasado.
El sábado 3 de enero murió un andinista alemán, Stefan Geromin, de 42 años, por una caída en la zona del glaciar de los Polacos.
A este se sumaron anteayer la montañista italiana Elena Senin, de 38, y el guía argentino Federico Campanini, de 31 años, fallecidos tras ser sorprendidos por una tormenta de nieve en la misma zona de montaña junto a otros tres italianos, quienes fueron rescatados con vida.
Asisten a sobrevivientes. Los andinistas italianos, que habían permanecido en el Aconcagua por más de un día perdidos a 6.700 metros, recibieron ayer tratamiento médico en un hospital mendocino.
Guido Loza, titular de la Dirección de Recursos Naturales, dijo que Mirko Affasio, de 39 años; Marina Attanasio, de 38, y Matteo Refrigerato, de 35, lograron descender de la montaña de 6.962 metros sobre el nivel del mar y fueron llevados a un hospital de la capital provincial.
Con la ayuda de unos 80 rescatistas, la mayor operación de rescate que se haya realizado en el Aconcagua, los andinistas alcanzaron la base Nido de Cóndores, a 5.300 metros de altura, desde donde fueron llevados en helicóptero a Mendoza.
Affasio y Attanasio, quienes fueron trasladados en primer lugar, padecen hipotermia, deshidratación y múltiples contusiones y podrían permanecer varias semanas hospitalizados.
Entre dos y tres montañistas
mueren cada año escalando el Aconcagua" Esto no significa que fueran "inexpertos". "Hablamos de guías del más alto nivel" que conducen a los grupos en una dura travesía sobre la montaña, agregó.
Cerca de 4.600 personas subieron o intentaron escalar el macizo del Aconcagua durante la temporada de verano 2007-2008. l (AP, Reuters y DyN)
Por Mariano D'Arrigo

