A una semana de la denuncia periodística que develó que la consultora británica Cambridge Analytica usó datos de 50 millones de usuarios de Facebook con fines de marketing políticos, la red social reconoció "errores", sumó demandas en Estados Unidos y Europa y anunció cambios de seguridad en su plataforma. Pero la situación de Facebook es cada vez más comprometida, ante la evidencia de que los datos personales de sus usuarios pueden ser filtrados para manipular elecciones o para otros fines igualmente ilícitos. Está en duda la sobrevivencia misma de Facebook y las próximas semanas serán decisivas para la empresa creada por Marck Zuckerberg. Más allá de la fase estrictamente legal, queda el daño causado entre los usuarios de la red social más popular (tenía 2.127 millones en enero de 2017). La confianza es un valor difícil de reconstruir, señalan los expertos.






























