Jerusalem - En una extraña demostración de armonía religiosa, un museo en Jerusalén exhibe los símbolos compartidos entre el judaísmo, el cristianismo y el islam.
Mientras las tres fes monoteístas festejan Hannukah, Navidad y Eid al-Adha, el Museo de las Tierras de la Biblia de Jerusalén inauguró una exhibición para demostrar lo que tienen en común, una importante lección en una tierra dividida por las luchas religiosas.
“Es importante recordar que nuestros orígenes son mutuos,” dijo Filip Vukosavovic, curador asistente de la exhibición “Tres Caras del Monoteísmo.” “Sólo después, desafortunadamente, comenzamos a separar todo.”
La exhibición muestra piezas antiguas de cruces, estrellas y la clásica imagen judía del menorah, un candelabro de nueve brazos que simboliza la luz y la esperanza, además de joyas y objetos de rituales desde el siglo III hasta el XIII.
Los curadores del museo argumentan que algunos símbolos asociados con una fe particular algunas veces fueron usados por otras religiones, ya que todos comparten una herencia común.
Por ejemplo, los curadores dicen que los menorah, que los judíos encienden en los rituales de Hannukah, fueron grabados en paredes de algunas catacumbas cristianas en Roma e impresas en monedas usadas por una dinastía islámica del siglo VII. Por otro lado, en tumbas judías se hallaron imágenes de palomas, ligadas al Espíritu Santo de los cristianos.
El museo dijo que la estrella fue utilizada en muchas culturas como símbolo del “orden cósmico o la luz celestial”.
Y mientras la bandera israelí lleva como insignia una estrella de seis puntas, conocida por los judíos como la Estrella de David, estrellas tanto de cinco como de seis puntas forman parte de la simbología musulmana.
La Tierra Santa -en particular, la Ciudad Vieja de Jerusalén- es sagrada para judíos, cristianos y musulmanes. Las tensiones sobre los sitios religiosos son un tema sensible y ocupa el eje del conflicto que desde hace décadas enfrenta a israelíes y palestinos.
El Museo de las Tierras de la Biblia intenta resaltar lo que tienen en común los pueblos árabes y judíos explorando su historia bíblica.
Reuters.

































