Maximiliano Tapuro, un vecino de Córdoba que con una faca mató a dos perros dogos luego de que estos atacaran a una joven de 15 años ocasionándole la muerte, dijo que cuando enfrentó a los animales “esos ya no eran perros, eran asesinos”.
Foto: Gentileza La Voz del Interior (Córdoba)
Maximiliano Tapuro
Maximiliano Tapuro, un vecino de Córdoba que con una faca mató a dos perros dogos luego de que estos atacaran a una joven de 15 años ocasionándole la muerte, dijo que cuando enfrentó a los animales “esos ya no eran perros, eran asesinos”.
Aún impactado por lo vivido el pasado domingo, el hombre que salvó a su familia de ser atacada también por los mamíferos que pertenecían a un vecino, recordó lo que vivió ese día cuando se disponía almorzar junto a su pareja y a su hija de apenas 11 meses de vida.
“Estábamos por comer un asadito acá en mi casa, como todos los domingos, en familia. Y escuchamos los gritos de los perros. Salgo y veo que me habían agarrado a uno de los coquitos que tengo yo. Veo eso y quiero sacarlos. Pero como no puedo, agarro una cuchilla y los empiezo a apuñalar. Cuando dejo de apuñalar a uno, el mío se mete adentro de casa y el otro dogo lo empieza a seguir”, dijo en diálogo con Radio Con Vos. Al segundo dogo también lo acuchilló pero no pudo constatar si había quedado tendido muerto.
“Cuando salgo de acá, viene un vecino y nos avisa de la chica (Trinidad). Nos fuimos para la vuelta y la quisimos ayudar, pero no se podía. Salió un paramédico que vive enfrente de la casa donde vivían los dogos, la estaba ayudando pero le agarraron dos paros antes de subir a la ambulancia. Y se la llevaron”, recordó Tapuro con angustia.
Trinidad fue derivada de urgencia al Hospital de Urgencias Municipal, donde finalmente murió a causa de las graves heridas. “Le afectaron dos arterias principales. La atacaron en el cuello y el cráneo. Fueron directamente a matar”, subrayó Maxi durante su escalofriante relato. Y luego, abordado por una tristeza insoslayable, reconoció: “Me siento mal porque no pude salvar a la chica. Podría haber sido mi hija o la hija de un vecino, y es feo. Todo pasó en menos de un minuto”.
De acuerdo al testimonio de Maxi, el trágico desenlace de Trinidad y los dos dogos ocurrió fue consecuencia de la inacción de las autoridades locales, debido a que ya se habían realizado denuncias por la violencia que emanaban estos animales pero nunca se hizo nada al respecto. “Hicimos seis o siete denuncias y mirá lo que tuvo que pasar para que tomen cartas en el asunto”, señaló. Y en ese sentido, trajo a colación la agresión que había sufrido un familiar tiempo atrás: “Una vuelta ya lo habían atacado a mi hermano y le dije al dueño: ‘La próxima te mato a los perros’”.
Por último, Tapuro responsabilizó a los propietarios de los animales por la muerte de Trinidad, quien casualmente se dedicaba a rescatar perritos abandonados en la vía pública. “No hay perros malos. Hay gente que los cría mal y los hace malos. Los padres de esos perros eran cazadores de pumas en Catamarca”, aseguró durante la entrevista para la citada señal radial.
“Ojalá que la familia de la chica encuentre el consuelo y que se haga justicia. Que no vuelva a pasar. Que todo aquel que tenga perros de esa raza los sepa cuidar y adiestrar. Porque no es fácil tener que matar a un perro. Son animales y los perros no tienen la culpa”, concluyó.
El dueño de los animales fue imputado por el delito de “homicidio culposo y lesiones culposas”. De nombre José, el hombre dijo desde detrás de un portón de su casa: "Pido mil perdones a la familia, no fue mi intención, no fue la intención de esta casa".
En medio del luto por la muerte de Trinidad, se vivió un tenso cruce entre Maximiliano y Ángel Nieto, el hermano del dueño de los dogos asesinos.
Según se puede observar en el entredicho filmado por testigos y difundido por Cadena 3, ambos vecinos se recriminan su accionar. Mientras que Maxi asegura que uno de los dogos ya había matado “siete perros” y denuncia haber recibido amenazas por haber apuñalado a los animales, el otro hombre reprocha su decisión de matar a las mascotas.
La discusión subió de temperatura cuando integrantes de ambas familiares se metieron en el debate, lo cual provocó la intervención de un agente policial para disuadir a los involocurados.




