El pequeño pueblo bonaerense de Dennehy, 250 kilómetros al oeste de la Capital Federal, quedó ayer en medio de la polémica al tomar estado público un fallo que describió la supuesta existencia de "francachelas sexuales", que habrían generado el crimen de un hombre por supuestos motivos pasionales.
Los vecinos de la localidad y el abogado defensor del principal acusado de asesinar a Angel Palacios, un joven que habría muerto producto de los celos de un marido despechado, confrontaron sobre las situaciones que se viven en Dennehy.
El letrado Ricardo López Carribero, defensor de Clemente Villegas (de 32 años) que fue absuelto por la polémica sentencia, reveló que la víctima fue vinculada por relaciones amorosas y engaños cruzados a por lo menos "40 personas" de las 147 que viven allí.
En sentido contrario, varios vecinos del lugar desmintieron enfáticamente la supuesta existencia de "un pueblo de las pasiones o del desenfreno sexual", según la Justicia.
Hombres y mujeres que prestaron testimonio dijeron que Dennehy es un pueblo "muy tranquilo, donde los vecinos dejan la puerta abierta para irse de vacaciones y los demás les cuidan todo".
La polémica se produjo luego de que el Tribunal Oral de Mercedes integrado por los jueces Alejandro Caride, Eduardo Costía y Ricardo Marfia, decidiera absolver por falta de pruebas a Villegas, principal acusado de matar a Palacios, presuntamente por celos.
El homicidio ocurrió el 9 de marzo de 2005, cuando Palacios, que caminaba por un camino de tierra, fue obligado a arrodillarse y poner las manos en los bolsillos, tras lo cual fue ejecutado con un tiro en la frente.
Villegas había sido incriminado por el testimonio de vecinos que aseguraron que la esposa del joven habría mantenido relaciones extramatrimoniales con la víctima, lo cual dio la pista de un crimen pasional.
En su fallo, dado a conocer anteayer, el tribunal sostuvo que "se pudo saber que la planta urbana de Dennehy era un campo propicio para las francachelas sexuales pero no se pudo saber quién mató a la víctima".
"Para muchos de los habitantes, el pueblo era como un mitológico bosque griego donde se concretaban clandestina u ostensiblemente encuentros amorosos", sostiene el fallo.
Durante el juicio, al menos sesenta de los pobladores declararon como testigos.
"El juicio determinó que en ese pueblo en particular las infidelidades eran materia corriente; los sesenta testigos tenían relaciones cruzadas y precisamente fue el desencadente de esta cuestión tan poco vista, tan curiosa", acotó el letrado. l (DyN)