El Papa dijo que la Iglesia necesita hacer penitencia
El Papa Benedicto XVI dijo ayer que el escándalo de abusos sexuales que sacude el catolicismo
muestra que la Iglesia necesita hacer penitencia por sus pecados, en una inusual referencia pública
del Pontífice a denuncias de pedofilia vinculadas a sacerdotes. “Ahora, bajo el ataque
del mundo que nos habla de nuestros pecados, podemos ver que ser capaz de hacer penitencia es un
privilegio y vemos lo necesario que es hacer penitencia y reconocer así lo que está mal en nuestras
vidas”, dijo en una misa en el Vaticano.
16 de abril 2010 · 01:00hs
El Papa Benedicto XVI dijo ayer que el escándalo de abusos sexuales que sacude el catolicismo muestra que la Iglesia necesita hacer penitencia por sus pecados, en una inusual referencia pública del Pontífice a denuncias de pedofilia vinculadas a sacerdotes.
“Ahora, bajo el ataque del mundo que nos habla de nuestros pecados, podemos ver que ser capaz de hacer penitencia es un privilegio y vemos lo necesario que es hacer penitencia y reconocer así lo que está mal en nuestras vidas”, dijo en una misa en el Vaticano.
Esto implica “abrirse al perdón, prepararse para el perdón, dejarse transformar”, agregó el Papa, cuya última referencia pública al escándalo fue su carta el pueblo irlandés, difundida el 20 de marzo.
Sus palabras sobre la penitencia contrastan con el reciente énfasis de destacados religiosos, que han salido en defensa de la Iglesia y de el Papa, frente a lo que califican de campaña orquestada por medios de comunicación hostiles.
El secretario personal del Papa llegó a comparar el escándalo con el antisemitismo, lo que generó agrias críticas de algunos judíos y de víctimas de abusos por parte de sacerdotes.
El pontífice también se defendió de las críticas a la Iglesia. En ese sentido, afirmó que: “El conformismo que hace obligatorio pensar y actuar como todos los demás, y la sutil —o no tan sutil— agresión a la Iglesia demuestra cómo este inconformismo puede ser realmente una verdadera dictadura”, dijo el Papa.
Niegan encubrimientos. Las acusaciones sobre la mala gestión o encubrimiento practicado por la Iglesia sobre los casos de abusos sexuales a niños por parte de sacerdotes en Estados Unidos, Irlanda, Alemania, Italia y otras países, han llegado hasta el propio Benedicto XVI, especialmente porque en su cargo anterior estaba a cargo de la disciplina sacerdotal.
El Vaticano ha negado que encubriera los abusos de 200 niños estadounidenses sordos por parte del reverendo Lawrence Murphy entre 1950 y 1974. The New York Times señaló que el Vaticano y el cardenal Joseph Ratzinger, actualmente Benedicto XVI, fueron alertados de la conducta de Murphy pero éste no fue apartado de su cargo.
La Santa Sede ha dicho también que el pontífice, cuando era arzobispo de Munich, no estaba al tanto de que un sacerdote alemán que fue sometido a terapia tras abusos sexuales infantiles posteriormente haya podido volver a ejercer su ministerio. En ese caso, el religioso volvió a cometer abusos de niños.
Con denuncias nuevas que surgen casi a diario, la Iglesia ha dicho que la culpabilidad de individuos, aunque sea atroz, no puede trasladarse al Papa o a toda la Iglesia.
Benedicto XVI, de 82 años, no hizo referencia a las acusaciones en la última Semana Santa e incluso sus últimas palabras se refieren sólo a “pecados” no específicos de la Iglesia, sin referirse al escándalo de abusos directamente.
Ambigüedad. En tanto, para el experto en asuntos del Vaticano, Marco Politi “se trata de una homilía ambigua. Porque si bien el Papa reconoce que llegó la hora de hacer penitencia para lavar los pecados, no acepta el papel jugado en las polémicas, condenando los escándalos como fruto de la dictadura del conformismo”.
Según Politi, el Papa no reacciona con firmeza ante “la mayor crisis de credibilidad de la historia reciente”.
Benedicto XVI emprenderá mañana un breve viaje a Malta, un banco de pruebas para él, bajo el fuego de acusaciones que menoscaban su autoridad.
Ante tal situación, el cardenal brasileño Claudio Hummes, de la Congregación para el Clero, invitó a “los sacerdotes de todo el mundo” a congregarse en junio en la plaza de San Pedro para manifestar su solidaridad al Pontífice.
Por otra parte, el lunes próximo, en ocasión del quinto aniversario del pontificado, un elevado número de cardenales de todo el mundo se reunirán en el Vaticano como gesto de cercanía ante uno de los desafíos más difíciles que Joseph Ratzinger enfrenta en su aún breve pontificado. (Reuters, AP y DPA)