Los Institutos Nacionales de la Salud (NIH, en inglés) de Estados Unidos comenzarán estudios a gran escala para probar tratamientos contra el Covid de larga duración, un problema que afecta a millones de personas. Entre el 30% y el 10% de quienes sufrieron la enfermedad presenta síntomas que se caracterizan como “Covid prolongado”. El espectro de síntomas es amplio: desde confusión mental a malestar general y dolores articulares. Estos cuadros se hicieron comunes en todo el mundo una vez pasada la peor parte de la pandemia, en 2020/21.
El anuncio del proyecto Recover con 1.150 millones de dólares busca dar una respuesta terapéutica a millones de personas que luchan durante meses o años con problemas de salud que a veces los incapacitan. Por ahora existen pocos estudios rigurosos en este terreno. “Llega un año o dos tarde y tiene un alcance más pequeño de lo que uno esperaría, pero es un paso en la dirección correcta”, comenta Ziyad Al-Aly de la Universidad de Washington en St. Louis. El profesional no es parte del proyecto de los NIH pero su propia investigación destacó el largo número de víctimas de Covid . Obtener respuestas es fundamental, porque “hay mucha gente que explota la vulnerabilidad de los pacientes” con terapias no probadas.
Causa desconocida
Los científicos aún no saben qué causa el Covid prolongado, término general para unos 200 síntomas muy variados. Se estima que entre el 10 % y el 30 % de las personas infectadas con el coronavirus han experimentado algún tipo de Covid prolongado después de recuperarse del cuadro agudo.
“Si obtengo 10 personas, obtengo 10 respuestas de cuánto dura realmente el Covid”, comenta el secretario de Salud de EEUU, Xavier Becerra. Algunos ejemplos son de figuras públicas. El senador Tim Kaine, de Virginia, a casi dos años de contraer Covid, dice que todavía tiene síntomas leves. Kaine se unió a los senadores demócratas Edward Markey, de Massachusetts, y Tammy Duckworth, de Illinois, para presentar un proyecto de ley el 3 de marzo de 2022 para financiar investigaciones del Covid prolongado.
24 mil pacientes
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El "Covid largo" o prolongado afecta a millones de personas en todo el mundo. Ahora se buscarán terapias específicas contra algunas de sus manifestaciones.
La iniciativa Recover hará seguimiento de 24 000 pacientes en estudios de observación para ayudar a definir los síntomas más comunes y molestos del Covid prolongado, hallazgos que ahora están dando forma a ensayos de tratamiento en varios frentes. Los dos primeros estudios investigarán si tomar durante 25 días el medicamento antiviral Paxlovid de Pfizer puede aliviar el Covid prolongado. La hipótesis es que el coronavirus o sus restos pueden esconderse en el cuerpo, en reservorios, y desencadenar el trastorno crónico. Normalmente, Paxlovid se usa cuando las personas se infectan por primera vez y durante solo cinco días. Otro trabajo busca tratamientos para la “niebla mental” y otros problemas cognitivos. Incluyen el programa de entrenamiento cognitivo BrainHQ de Posit Science, otro llamado Pasc-Cognitive Recovery del hospital Mount Sinai de la ciudad de Nueva York y un dispositivo que estimula eléctricamente los circuitos cerebrales.
Probarán un antiviral eficaz en los primeros días de infección. Se cree que el virus se esconde en reservorios del cuerpo Probarán un antiviral eficaz en los primeros días de infección. Se cree que el virus se esconde en reservorios del cuerpo
Dos estudios adicionales se iniciarán en los próximos meses. Uno probará tratamientos para los problemas del sueño. El otro apuntará a problemas con el sistema nervioso autónomo, que controla funciones inconscientes como la respiración y los latidos del corazón. También se planea un estudio sobre la intolerancia al ejercicio y la fatiga.
El ejercicio sería dañino
Los NIH buscan aportes de algunos grupos de pacientes preocupados de que el ejercicio pueda hacer más daño que bien a ciertas personas que padecen Covid prolongado.
Los ensayos están inscribiendo de 300 a 900 participantes adultos por ahora, pero tienen el potencial de crecer. A diferencia de los experimentos típicos que prueban un tratamiento a la vez, estos “estudios de plataforma” más flexibles permitirán que los NIH agreguen terapias potenciales adicionales de forma continua. “Podemos pivotar rápidamente”, explica Amy Patterson del NIH. Se puede abandonar un tratamiento fallido sin finalizar todo el ensayo y “si aparece algo prometedor en el horizonte, podemos conectarlo”.
La flexibilidad podría ser clave, según Anthony Komaroff, investigador de Harvard que no está involucrado en el programa pero que ha estudiado durante mucho tiempo un trastorno igualmente misterioso conocido como síndrome de fatiga crónica. Por ejemplo, dijo, el estudio Paxlovid “tiene mucho sentido”, pero si una dosis de 25 días muestra solo indicios de que funciona, los investigadores podrían cambiar de enfoque. Komaroff también dijo que comprende la frustración de las personas por la espera de estos ensayos de tratamiento, pero cree que los NIH esperaron apropiadamente “hasta que surgieron algunas pistas sobre la biología subyacente”, y agregó: “Tienen que tener objetivos”.