Dos rompehielos rusos contratados por el gobierno nacional iniciarán la semana próxima la navegación conjunta hacia la base Belgrano II, la más austral de los asientos argentinos y la tercera de los países con presencia antártica más cercana al Polo Sur, del que la separan 1.500 kilómetros.
Como en la campaña anterior, el buque polar Vasili Golovnin suplirá parte de las misiones que habitualmente realizaba el Almirante Irízar, en reparación tras el incendio que sufrió en el 2007.
La nave rusa ya cargó 849 toneladas en el puerto de Buenos Aires antes y zarpó rumbo a la Antártida.
Entre hoy y mañana se le sumará el rompehielos Capitán Dranitsyn, a la altura de cabo Norvegia, en aguas antárticas, para navegar en tándem hacia la base Belgrano II.
La operación se completará entre el 15 y el 18 de este mes con el relevo de la dotación de esa base, su abastecimiento para dos años y el desembarco de los paneles para paredes y techo de la escuela que sustituirá a la que se incendió en 2006.
El Capitán Dranitsyn abrirá los hielos para que el Golovnin pueda acceder a la más austral de las bases antárticas argentinas, que el año pasado fue reabastecida por aire. Hasta ahora tenía una dotación reducida de 10 personas, a quienes reemplazarán las 19 del relevo en viaje.
Concluida esa operación, el Golovnin navegará hacia el norte a la base Marambio y después continuará viaje para abastecer a las restantes.
El buque polar lleva a bordo dos helicópteros de gran porte que trasladarán las cargas a tierra firme, en el caso de Marambio por ejemplo, que está sobre una elevada meseta insular de escarpadas laderas.
La campaña antártica de verano 2008/2009 está en pleno desarrollo utilizando los medios y personal previsto, según precisó el Ministerio de Defensa.
Misión integral. El objetivo de la campaña es realizar todas las operaciones de abastecimiento y relevos de las bases y el apoyo logístico a las actividades científicas de la Argentina en la Antártida.
En este marco, ya se concretaron además 17 vuelos de aviones Hércules C-130 de la Fuerza Aérea formando un puente aéreo entre el continente y base Marambio para el transporte de personal, materiales y diversos insumos.
Desde Marambio, la única base argentina que dispone de una pista de aterrizaje para los Hércules, operan helicópteros Bell 212 y un avión Twin Otter a fin de redistribuir hombres y cargas.
En tanto, el buque de transporte Canal del Beagle, de la Armada, llevó carga durante este mes a las bases Decepción, Primavera y Esperanza, entre otras.
A su vez, el aviso Suboficial Castillo abrió la base Brown con el desembarco de la dotación y carga, fue luego a Decepción y ahora está en derrota a la base Esperanza.
Otros dos buques de la Armada, el logístico Patagonia y el aviso Olivieri, permanecerán en la región durante 30 días más a fin de apoyar con combustible, insumos y repuestos a las otras naves.
El incendio del rompehielos Almirante Irízar puso en jaque el desarrollo de las campañas antárticas argentinas.
En primera instancia, la polémica surgió respecto de la conveniencia o no de reparar la nave polar, de comprar otra similar o de alquilar buques a otros países.
En esas instancias, la Armada de Brasil abasteció a bases argentinas con su buque polar Ary Rongel, hasta que se alquilaron las naves rusas.