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Disputa entre miembros de Los Zetas en prisión mexicana dejó 49 muertos y 12 heridos

Ocurrió a sólo unas horas de la llegada del papa Francisco al país. En un principio se habló de 52 muertos pero luego se corrigió la cifra.

Jueves 11 de Febrero de 2016

Un enfrentamiento entre dos miembros del cártel Los Zetas por el control de una cárcel mexicana dejó hoy 49 presos muertos y 12 heridos, a sólo unas horas de la llegada del papa Francisco al país.

Mediante un comunicado, el gobierno del estado de Nuevo León, en el noreste de México, informó que se encontraron 49 cadáveres en el penal Topo Chico, en la ciudad de Monterrey, aunque al principio se habló de 52 muertos.

El gobernador del Estado, Jaime Rodríguez, leyó en una conferencia de prensa los nombres de los 40 muertos identificados hasta el momento y aseguró que se están realizando los exámenes para identificar a los otros nueve, de los cuales cinco están incinerados.

El enfrentamiento comenzó a las 23.30 horas del miércoles, por una disputa entre dos grupos liderados por Juan Pedro Saldívar, alias el “Z-27”, y por Jorge Iván Hernández Cantú, alias “El Credo”.

“Ambos son miembros de Los Zetas”, afirmó Ramírez en Radio Fórmula, donde explicó que Saldívar fue trasladado en noviembre a Topo Chico desde un penal en el vecino estado de Tamaulipas.

El gobernador dijo que el motín fue controlado dos horas después de iniciado, cuando varios de los presos provocaron un incendio en la bodega de víveres, sin afectar las celdas. El conflicto abarcó las zonas la C-2 y C-3 de la cárcel.

“El penal es muy viejo”, sostuvo al explicar que las condiciones “arcaicas” facilitaron que los reos puedan forzar las puertas de sus celdas.

Ramírez aseguró en principio que durante el enfrentamiento no se utilizaron armas de fuego, pero más tarde informó que uno de los reos implicados murió por un impacto de bala. El disparo lo realizó un agente penitenciario cuando los amotinados comenzaron a amenazar la seguridad de las mujeres presas.

La cárcel, que antes era controlada por el Ejército y ahora está bajo vigilancia de la policía de Nuevo León, tiene capacidad para 2.600 personas, pero está superpoblada. En 2014 fue visitada por el relator de las Naciones Unidas sobre tortura, Juan Méndez, que alertó sobre las malas condiciones en que vivían los presos.

Tras conocer por los medios de comunicación la situación que se vivía en la prisión, los familiares de los presos se agolparon fuera de Topo Chico en espera de información. La tensión y la angustia casi provoca otra disputa fuera de la cárcel, cuando algunas de las personas empezaron empujar las rejas para ingresar al recinto.

“Queremos información, nada más. Que no nos echen mentiras, que nos hablen con la verdad”, dijo a la televisión una mujer, familiar de un preso. “Necesitamos que pongan la lista ahí de los fallecidos, de los heridos”, dijo otra.

El presidente Enrique Peña Nieto manifestó sus condolencias a los familiares de los fallecidos y dio que instrucciones a la secretaría de Gobernación (ministerio del Interior) para que brinde apoyo a las autoridades del estado de Nuevo León, responsable del penal.

“Mis condolencias a los familiares de quienes perdieron la vida”, expresó el presidente a través de su cuenta en Twitter. “Deseo una pronta recuperación a quienes resultaron heridos en los trágicos hechos ocurridos en este penal estatal”.

El motín en Topo Chico, el más desastroso de México en la última década, ha generado una ola de críticas contra Ramírez, sobre todo por su tardanza en salir a explicar lo que había ocurrido. El gobernador ha reiterado su ayuda a los familiares de los fallecidos e informó que ante la sobrepoblación del penal se van a trasladar a cerca de 90 reos a otras cárceles.

“Vamos a aprovechar estas circunstancias para revisar cuántos más reos federales pueden ser trasladados”, dijo.

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