Cuerpos calientes y ritmo en los carnavales que hacen bailar a Rosario y al mundo
El ritual se repite en Rosario, como en pueblos de Santa Fe, localidades correntinas, entrerrianas, barrios porteños, ciudades uruguayas y por supuesto en cada rincón de Brasil. Mirá las fotos
15 de febrero 2015 · 09:38hs
Miles de personas, entre rosarinos y turistas, vibraron anoche con el regreso de las comparsas a las calles de la ciudad. Después de haber desfilado y bailado durante años en espacios cerrados, en 2015 la celebración se realiza sobre la avenida Belgrano, desde San Juan hasta Pellegrini.
El mismo ritual se vivió en pueblos de Santa Fe, localidades entrerrianas, correntinas, barrios porteños, ciudades uruguayas y por supuesto en cada rincón de Brasil, con la mayor puesta en escena en Río de Janeiro.
Además del sambódromo carioca, una multitud de hadas, monjas en minifalda, superhéroes, cowboys y miles de personajes invadieron el centro de Rio de Janeiro este sábado en el famoso bloco callejero de Bola Preta, el mayor y más antiguo grupo carnavalesco de la ciudad.
En Rosario. Familias enteras, grupos de amigos y muchos visitantes disfrutaron de la espectacularidad del carnaval rosarino. Con sus comparsas, sus trajes, maquillajes, lentejuelas y plumas, el corsódromo local cautivó a grandes y chicos.
El desfile se efectuó a lo largo de unos 250 metros, por el bajo, desde la intersección con Canal 5 hasta el Anfiteatro Municipal. Participaron, como lo harán esta noche y las próximas dos, media docena de comparsas.
Y como cada noche, en el Humberto de Nito hubo además murgas y grupos de música popular actuando como cierre de la jornada festiva.
Hubo gente en todos lados: en los dos mil espacios habilitados en las gradas, a lo largo y a lo ancho de avenida Belgrano. Y hasta se pudo ver gente disfrutando del homenaje al Rey Momo desde los balcones de barrio Martin.
Hubo un amplio operativo de seguridad con agentes de distintas áreas municipales y provinciales. Y se habilitó un espacio para estacionar con una tarifa de $15. Lo recaudado será destinado al Hospital de Niños Víctor J. Vilela.
El municipio adoptó esta resolución mediante un decreto, para evitar la presencia de cuidacoches y prácticas extorsivas de solicitar el pago de una "contribución" tarifada.