La joven, de 26 años, estudiante de marketing y diseñadora de moda, tuvo varias negativas antes de decirle a su novio que podía enviar fotos suyas a la revista para tentar a la suerte y realizar un casting que la proyectó a la tapa.

La joven, de 26 años, estudiante de marketing y diseñadora de moda, tuvo varias negativas antes de decirle a su novio que podía enviar fotos suyas a la revista para tentar a la suerte y realizar un casting que la proyectó a la tapa.
“Fui una de las primeras en hacer el casting, para el cual sólo era necesario tener una webcam. Fue muy divertido, mi novio estaba presente cuando me saqué las fotos. Estábamos convencidos y así como salieron la primera vez las enviamos”, comentó la flamante chica de tapa.
Lo cierto es que durante todo el tiempo que duró el concurso online, las únicas personas que sabían de su participación eran ella y su pareja. Por ese motivo, Coty aseguró que no contaba con ser la ganadora –porque no tendría los votos obligados de sus familiares y amigos-, aunque jamás perdió las esperanzas. “Finalmente llegó el llamado de Buenos Aires para tener una entrevista personal, así que viajé desde Córdoba con muchas ilusiones, pero siempre sabiendo que la entrevista no significaba ganar, sino que era simplemente para conocerme. Desde ahí, lo único que hice fue esperar y soñar hasta que un día llegó el tan esperado llamado”, relata en la revista.
Coty Iaria con 26 años y, sin haberle comentado nada a su familia, cedió ante la propuesta de su novio para que posara frente a la web cam. Las fotos terminaron el la redacción de la revista e ingresó a un concurso online en donde los lectores votaban a la mas erótica de las participantes.
Con curvas de sobra la cordobesa nunca imaginó que lo que comenzó como una fantasía con su novio terminaría en los kioscos de diarios de todo el país. “Coty” asegura que no contaba con ser la ganadora ya que no tendría los votos obligados de sus familiares y amigos aunque jamás perdió las esperanzas. “Finalmente llegó el llamado de Buenos Aires para tener una entrevista personal, así que viajé desde Córdoba con muchas ilusiones, pero siempre sabiendo que la entrevista no significaba ganar, sino que era simplemente para conocerme. Desde ahí, lo único que hice fue esperar y soñar hasta que un día llegó el tan esperado llamado”.
Ahora el novio deberá compartir, aunque sea por imágenes, a su voluptuosa novia completamente desnuda con todos los hombres que compren la revista, aunque, quien sabe, quizás le abrió la puerta a su compañera hacia una carrera de fama y espectáculos o sólo será una atrevida anécdota.


