Todas las personas que desean llegar al territorio misionero deberán vacunarse contra la fiebre amarilla diez días antes, debido al alto riesgo que existe en la región y que provocó la muerte de una decena de monos carayá en una zona selvática de la localidad de El Soberbio, cerca de los Saltos del Moconá.
La advertencia fue hecha por los funcionarios provinciales luego de confirmarse los decesos masivos la semana pasada, a causa de dicha enfermedad que por ahora afecta principalmente a la zona este de Misiones.
A principios de este año, la fiebre amarilla atacó primero a los monos y luego se propagó a los humanos: provocó la muerte de un productor tabacalero, mientras que una decena de personas recibió atención médica y logró recuperarse.
Por su parte, el subsecretario de Salud provincial -Carlos Báez- afirmó que en la zona de riesgo se vacunó al 95% de la población y ahora "se intensificaron los trabajos para ubicar a aquellas personas que no se inocularon por razones personales, embarazo, problemas de salud o porque eran menores de un año".
Por último, aseguró que además de la vacunación masiva se realizan tareas de fumigación y se recogen elementos que puedan contener agua estancada, ya que ese es el reservorio del mosquito Aedes Aegypti, el transmisor de la enfermedad.
































