El jefe de la Camorra italiana (mafia napolitana) Edoardo Contini, uno de los 30 fugitivos de la Justicia considerados más peligrosos, fue arrestado por agentes de la Policía de Estado en la ciudad de Nápoles (sur del país).

El jefe de la Camorra italiana (mafia napolitana) Edoardo Contini, uno de los 30 fugitivos de la Justicia considerados más peligrosos, fue arrestado por agentes de la Policía de Estado en la ciudad de Nápoles (sur del país).
Contini, que llevaba siete años escapándose, es considerado jefe del clan mafioso del mismo nombre que opera en Nápoles y exponente de la dirección de la "Alianza de Secondigliano", formada por diversas familias de la ciudad.
El jefe mafioso, de 52 años que fue arrestado anteanoche, figura en la lista de los 30 fugitivos más peligrosos del Ministerio italiano del Interior.
Los agentes de la policía detuvieron a Contini en un departamento en Nápoles, donde residía con una familia que le ayudaba y en el que se han encontrado diversos "pizzini" (papelitos con los que los mafiosos comunican sus órdenes), que los investigadores están analizando.
Contini vivía desde hacía año y medio con esa familia y no salía del departamento, ni tenía teléfono móvil, además de mantener contactos muy reducidos con otras personas, incluso con sus familiares.
La detención se produjo mientras comía una pizza en compañía de la familia con la que vivía y, aunque al verse descubierto intentó darse a la fuga a través de un balcón, finalmente depuso su actitud y confirmó su identidad.
La localización del paradero de Contini se realizó mediante escuchas telefónicas. Se vio "traicionado" por una conversación sobre la comida que se le debía llevar.
Los investigadores consideraron que ya habían reunido suficientes elementos para conocer el escondite del Contini, por lo que decidieron ordenar la operación.
El ministro italiano de Interior, Giuliano Amato, señaló que Contini "se había convertido, quizás, en el jefe (mafioso) más peligroso en Nápoles", al que se le seguía la pista desde hacía más de un año.
Condenado en 1996 con sentencia definitiva por asociación mafiosa en el marco de una investigación de la Fiscalía de Nápoles, está además acusado de homicidio, tráfico de drogas y lavado de dinero.
Estaba prófugo de la Justicia desde 2000, cuando fue puesto en libertad al caducar los plazos legales, y desde aquel momento no se conocía su paradero. l


