Uno de los ladrillos del club The Cavern, un cheque firmado por Ringo Starr y la “auténtica peluca” de Los Beatles están entre miles de objetos relacionados con los “Fab Four” en un museo de Buenos Aires especializado en la legendaria banda inglesa.
El museo ubicado en avenida Corrientes 1660 es producto de la “beatlemanía” de Rodolfo Vázquez, un coleccionista privado que se hizo fanático de los cuatro jóvenes de Liverpool cuando tenía diez años. “Me regalaron el disco «Rubber Soul» y con el tema «In my life» me enamoré de los Beatles”, recordó.
Vázquez juntó todo lo que encontraba en Buenos Aires sobre la banda de rock más famosa de la historia, como discos o recortes de entrevistas. Esta obsesión que fue creciendo con el tiempo se tradujo diez años atrás en su inclusión en el Libro Guinness como el mayor coleccionista privado sobre los Beatles.
El Museo Beatle que inauguró este mes contiene 2.200 piezas de las más de 8.500 que consiguió reunir y que recuerdan la vida y obra de los Cuatro Fabulosos.
Hay otros museos sobre el grupo británico, como el de Liverpool y el de Hamburgo, con relevantes piezas pertenecientes a los músicos, pero el de Buenos Aires es el primero en América latina.
En las vidrieras y paredes del pequeño y abarrotado local hay objetos para todos los gustos: una caja de preservativos con los nombres de John Lennon y su segunda pareja, Yoko Ono; una de las “auténticas pelucas Beatle” que se adaptan “a cualquier tamaño de cabeza” vendidas en Estados Unidos, y fotografías autografiadas de los cuatro músicos.
“La idea es mostrar mi colección de forma permanente. Dentro de un año quiero rotar las cosas expuestas por otras”, señaló este antiguo empleado de un estudio de contadores de 53 años.
Muchos de lo objetos fueron intercambiados por Vázquez. Otros comprados en algunos de sus viajes al exterior.
Todos muestran el fervor que todavía hoy despierta la banda originaria de Liverpool y que se hizo inmensamente popular en la década del 60’, cuando la integraban John Lennon, Paul McCartney, George Harrison y Ringo Starr.
“En Inglaterra y en España encontré muchos seguidores. Por correo recibí cosas desde Japón, Inglaterra y Brasil, y todavía lo sigo haciendo”, explicó el coleccionista, para quien la pasión por Los Beatles en el mundo no se extinguirá nunca.
De la exposición, Vázquez siente un cariño especial por las 64 cajas de chicles con la forma de álbumes en miniatura que aluden a los 16 discos de los Beatles.































