Unos 400 argentinos participaron ayer de la multitudinaria misa que presidió Benedicto.

Unos 400 argentinos participaron ayer de la multitudinaria misa que presidió Benedicto.
"Fue una experiencia de fe maravillosa, valió el esfuerzo para estar cerca del Papa", dijo la argentina Rosario Vago.
Los doce mil latinoamericanos tuvieron un fuerte protagonismo en las jornadas, aunque no tanto los argentinos. Una colombiana acompañó al Pontífice en el barco que lo trasladó por la bahía de Sydney, un mexicano y una brasileña almorzaron con él, y dos uruguayas fueron confirmadas durante la celebración eucarística de ayer.
Las jornadas fueron seguidas en Argentina mediante actividades religiosas y oraciones, de las que también participaron numerosos jóvenes.
En la Plata, el arzobispo Héctor Aguer presidió una reflexión juvenil en la parroquia Cristo Rey, organizada por centros de estudiantes.
En Lomas de Zamora, grupos de música cristiana tocaron frente a la catedral Nuestra Señora de la Paz, mientras que la arquidiócesis de Buenos Aires difundió una serie de peticiones para acompañar con la oración a las jornadas.



