París. - La organización Reporteros Sin Fronteras (RSF) informó que 76 periodistas fueron asesinados durante su trabajo o por su profesión este año a nivel mundial, seis de ellos en el continente americano.

París. - La organización Reporteros Sin Fronteras (RSF) informó que 76 periodistas fueron asesinados durante su trabajo o por su profesión este año a nivel mundial, seis de ellos en el continente americano.
La cifra representa un incremento del 26 por ciento respecto a 2008, cuando los trabajadores de prensa asesinados fueron 60. Entre los hechos más impactantes de 2009 está la matanza de 30 periodistas en la isla filipina de Mindanao en noviembre.
El balance anual de RSF señala que además 33 periodistas fueron secuestrados, la mayoría de los cuales en Afganistán, México y Somalia. En tanto, 1.456 trabajadores de prensa recibieron agresiones o amenazas y fue en el continente americano, con 501 de los casos, donde los periodistas estuvieron más expuestos, sobre todo cuando denunciaron el narcotráfico, la corrupción o a los potentados locales.
Por primera vez, Reporteros sin Fronteras incluyó en su balance la cifra de periodistas obligados a abandonar su país para escapar a la cárcel o a la muerte. Al menos 157 se vieron forzados a emprender el camino del exilio, muchas veces en condiciones muy difíciles. El exilio de periodistas ha afectado igualmente a Guinea, Afganistán, Pakistán, México, Colombia y Etiopía. Este nuevo indicador pone de manifiesto el miedo que embarga a la profesión en determinados países, evaluó RSF.
“Las guerras y las elecciones han sido las principales amenazas para los periodistas en 2009. Cada vez resulta más peligroso cubrir un conflicto (...) pero también puede resultar peligroso hacer este trabajo en período electoral”, señaló la organización.
Los problemas más serios suelen presentarse ante el anuncio de los resultados, explicó RSF y añadió que la controvertida reelección del presidente iraní Mahmud Ahmadineyad el 12 de junio derivó en una oleada represiva contra los medios.
En Honduras, el golpe de Estado del 28 de junio apoyado por la prensa conservadora dio lugar a una auténtica caza a los periodistas sospechosos de simpatías por el presidente derrocado Manuel Zelaya, y a la suspensión, e incluso el cierre, de sus redacciones, indicó RSF.
En Cuba se registraron al menos 24 casos de arrestos y dos nuevos encarcelamientos de larga duración, elevando a 25 el número de periodistas detenidos en la isla, añadió.
Un dato novedoso es que ahora no sólo los periodistas de medios tradicionales sufren censura y represión sino también los bloggers y sitios de Internet. Unos 60 países fueron afectados por la censura en la red mundial de datos.
Países especialmente peligrosos para los trabajadores de prensa son Somalia, Pakistán y Rusia, donde este año fueron asesinados nueve, cinco y cinco periodistas respectivamente.
Salvo uno, todas las víctimas mortales eran periodistas nacionales. “Menos conocidos que los grandes reporteros por la opinión pública internacional, son sin embargo esos periodistas locales quienes, todos los años, pagan un precio mayor para garantizar nuestro derecho a estar informados de los conflictos, la corrupción o la destrucción del medio ambiente”, añadió Jean-François Julliard, secretario general de Reporteros sin Fronteras.


