Aerolíneas Argentinas desmintió ayer que un pasajero hubiese piloteado uno de sus aviones durante un tramo de un viaje regular, pero admitió que la práctica en cuestión existió y la llevó a cabo un aspirante a piloto, que ya fue dado de baja. Asimismo, desafectó del servicio e inició un sumario a un comandante y a un primer oficial que estaban a cargo de la nave.
La empresa estatal calificó ayer de “información tergiversada” la publicada por algunos medios sobre la compañía, al tiempo que remarcó que “la cadena de controles de seguridad en las operaciones” funciona “perfectamente” y que ya se tomaron las acciones correspondientes en un caso en que un piloto en período de evaluación piloteó una nave que unía la ruta Buenos Aires-Catamarca.
Aerolíneas se refirió de esta forma a los episodios ocurridos el pasado 10 de octubre en la ruta Buenos Aires-Catamarca en un vuelo propio, reflejados por algunos medios, respecto de que un pasajero habría piloteado la aeronave.
La empresa aseguró que “en realidad el presunto pasajero que había piloteado la aeronave era un piloto ingresante a la compañía que se encontraba en período de evaluación por parte de los superiores correspondientes”.
“El jefe de línea de la flota Boeing 737/500 informó de inmediato el hecho y antes de las 48 horas, el comandante del vuelo 1440, Lucas Delfino, y el primer oficial, Luciano Bilbao (copiloto), fueron desprogramados de vuelo, siendo además sancionados preventivamente. Se está analizando la sanción a aplicarse”, agregó la compañía.
Por su parte, al piloto ingresante, identificado como Pablo Sosa, “le fue dada de baja su solicitud de ingreso”, se precisó.
“La desinformación o información tergiversada publicada en algunos medios indudablemente tiende a formar, en la opinión pública, una sensación de falta de seguridad en las operaciones de Aerolíneas Argentinas lo que redunda en pérdida de pasajeros, justamente cuando la compañía se encuentra en un proceso de inversión, crecimiento y desarrollo”, sostuvo un vocero de la empresa.
En otro orden, la empresa informó que despidió a un empleado “hace más de un mes dado que, desde su condición de cajero en el Aeroparque metropolitano, amenazaba a sus compañeros para que no cobraran el exceso de equipaje”.
“Esto, además de generar pérdidas económicas a la compañía, pone en peligro la seguridad de los vuelos ya que, de no hacerse, no se declararían los excesos de peso en las aeronaves, lo que influye en el despacho de la misma y en la capacidad de carga de combustible”, agregó la empresa.
En ese contexto, Aerolíneas dijo que una asamblea en Ezeiza “de un grupo de personas, entre quienes estaba el trabajador despedido, no tuvo adhesión de los demás empleados, que siguieron atendiendo a los pasajeros”. l (Télam)
































