Mientras en Rosario y el país no se habla de otra cosa que del etíope Yomif Kejelcha Atomsa, quien batió el récord de media maratón (56' 51'') en Buenos Aires, una atleta rosarina se las ingenia desde el anonimato para disfrutar del espíritu amateur a su manera en las principales pistas de Europa. Se trata de Eliana Gerkelis, de 27 años, federada por la Asociación Rosarina de Atletismo (Arda), que se dio el gusto de meter dos podios en 1.500 metros y 3 mil metros llanos en el Grand Prix de Manchester, una semana después de participar en el 106º Campeonato Argentino de Atletismo desarrollado en el Estadio Municipal de Rosario. Una recorrida "a ritmo" por la historia de una joven deportista, que eligió el camino de la fe como motor para superarse día a día y mantenerse enfocada en sus objetivos, dentro y fuera del tartán.
De menor a mayor, con mucha humildad y modestia, desde que tenía 16 años, Eliana comenzó a hacerse paso entre la infinidad de corredoras y corredores que entrenan en la pista de local. Durante ese lapso, salvo el parate obligado por la pandemia, comenzó a desarrollar capacidad en las pruebas de fondo y medio fondo bajo la atenta mirada de Ariel Hosaín, un maestro de entrenadores de esta ciudad que coordina Cronos Atletismo.
Una historia ligada al deporte
"Hago deporte desde los 3 años. Pasé por varias disciplinas como patín, natación, hockey, tenis y handball. Mi familia es muy deportista y amante de la montaña, por eso mis papás me llevaron siempre a hacer deporte porque en mi infancia y adolescencia era muy inquieta. A los 16 años me volqué de lleno al atletismo porque ya no podía hacer dos deportes a tiempo completo (hacía handball a la par). También el atletismo me gustaba más porque el 100% de la responsabilidad de entrenar dependía sólo de mí y de mi entrenador", reseña en declaraciones a La Capital.
Así llegaron los podios en las competencias de calle y pista hasta coronar su presencia como parte del equipo santafesino dentro del certamen nacional organizado por la Confederación Argentina de Atletismo (Cada).
En aras de seguir creciendo como deportista, decidió probar suerte en el Viejo Continente, justamente una semana después del torneo nacional, y así se topó con una experiencia única, en la pista del Trafford A. C. Manchester, donde obtuvo dos terceros puestos con una hora y media de diferencia entre una prueba y otra.
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Fue así como el pasado 18 de agosto, Eliana se calzó los clavos para girar siete vueltas y media y cosechar un tercer lugar que no imaginaba. Y luego, como afirmó que le quedaban resto y ganas, volvió a pista para una prueba, incluso más exigente y extenuante, como es el "milqui", que combina capacidad y potencia aeróbica y tolerancia al lactato, en la que también volvió a clasificar tercera para cosechar otro podio.
En los papeles, los ritmos oficiales en el Campeonato Argentino corrió 10 mil metros llanos en 39' 24" 87c, mientras que en los 5 mil metros llanos estableció 18' 27" 42c. En tanto, en el Grand Prix de Manchester marcó 4' 56" 76c y 10' 46" 92c, en 1.500 y 3 mil metros, respectivamente, lo que representó un rendimiento espectacular para quien buscaba una aventura fuera de casa como parte de su preparación.
¿Te imaginabas un resultado de esa manera en el Grand Prix Manchester?
Tenía en mente correr de lleno 3 mil metros, pero luego de la carrera tuve una hora y media de recuperación y me dieron ganas de calzarme los clavos de nuevo y correr 1.500 metros. Creo que también es muy mental, fui a la segunda prueba sin expectativas y terminé haciendo una muy buena marca de 4' 56", con un 3º puesto en mi categoría. Esto me motiva a saber que estoy para más, es confiar en mis capacidades, en mi entrenador y en Dios.
Entrenar y dormir en un velero
Eliana, que en Rosario alterna dobles turnos de entrenamiento entre su profesión de lashista en un local de estética, pudo viajar a Europa donde aún conserva a parte de su familia, pero revela una curiosidad: se aloja en un velero que le prestó una amiga en rambla de Barcelona, donde entrena por las mañanas y las tardes, tras regresar vía aérea desde las islas británicas.
"Sigo mi preparación en Barcelona, ya que una amiga me dio un velero para que me aloje hasta que llegue el día de la carrera. Entrenar en Barcelona tiene otro aire porque a la mañana temprano está lindo para entrenar por la Costanera y por la tardecita aún más porque corre más aire", comenta.
Cuenta, de paso, que el viaje surgió porque quería vivir la experiencia de correr fuera de Argentina para medirse en otro nivel y ante otros competidores, además de tener una buena excusa para visitar a familiares.
¿Cómo surgió la idea de ir a competir a Europa?
El viaje surgió porque tengo parte de mi familia viviendo en Italia. El torneo lo encontré porque envié unos 50 e-mails a los contactos de las federaciones que encontré en Word Athletics de los que eran viables para mí. También estaba en mente correr el 12 de agosto en Alemania, que era internacional, pero muy cercano al torneo argentino que corrí el 8 y 9 de agosto. De modos que entre esas competencia y el viaje no iba a poder llegar bien. Otra opción era ir a correr un 5 mil en Praga el 23 de agosto como invitada en el torneo de la segunda liga de República Checa, pero decidí correr el Grand Prix Trafford porque era el que más se adecuaba a mi situación, a mí recuperación y poder llegar bien para ese día.
La fe y el deporte como modo de vida
Es allí cuando Eliana revela: "Mi motivación es disfrutar a Dios a través de lo que hago y es lo que me mantiene enfocada y activa. El atletismo me hace mantenerme muy concentrada cuando tengo objetivos. Porque sé que si quiero mejorar, tengo que empezar a hilar fino".
En eso, asegura que el deporte se transformó en una pieza fundamental desde su más temprana edad. "Con el atletismo aprendí a ser más paciente, a tener mayor concentración en los entrenamientos y en los objetivos, a ser más constante y a disfrutar más del proceso y de los buenos momentos. También es importante las personas con las que te rodeas en este ambiente, tengo muy buenas compañeras y compañeros que nos ayudamos entre todos, somos un equipo y nos apoyamos. Esto es fundamental", comenta.
Describe que su semana y los fines de semana giran, literalmente, en torno al atletismo. "Para el atletismo siempre saco tiempo, mi vida gira en torno a eso. Cuando estaba en Rosario, he entrenado muy temprano o a las 9 de la noche. Cuando estoy en el trabajo, me escapo una hora cuando tengo que hacer doble turno de entrenamiento", confiesa.
Si no compito, acompaño a alguna amiga a alguna carrera o entreno, pero lo más importante para es analizar cuáles son mis motivaciones a la hora de entrenar o competir, que mi motivación sea disfrutar a Dios a través de lo que hago. Es mi motor, sino toda mi capacidad y el tiempo que dedico no tendría sentido", sostiene Gerkelis.
Anticipó que su próximo objetivo será el 19 de septiembre, cuando corra la milla (1.600 metros llanos) y un 5k en el campeonato mundial de ruta "Word Athletics Road Running Championship Copenhague" de Dinamarca.
Así transcurren los días Eliana, a paso firme, sin prisa pero sin pausas y con la premisa universal de que la fe mueve montañas, es el opio de los pueblos y la energía que la motiva a superarse día a día.