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Fin del calvario: hallaron el cuerpo del otro joven desaparecido en el río

Es uno de los dos marineros que eran buscados en el Paraná desde el miércoles, cuando naufragaron en medio de la fuerte tormenta. El otro apareció el viernes, también sin vida.

Domingo 22 de Noviembre de 2015

El cuerpo sin vida de Maximiliano Conde, el joven de 24 años que aún permanecía desaparecido en el río a la altura de Puerto San Martín, fue hallado ayer a pocos metros del lugar donde la barcaza en la que navegaba dio una vuelta de campana y se estrelló contra las embarcaciones que estaban en la costa. Maximiliano se había perdido en las profundidades del Paraná en medio de la fuerte tormenta del miércoles, junto a Manuel Díaz, de 19 años, quien fuera hallado el viernes, también en inmediaciones del lugar del accidente.

El cuerpo del joven salió a flote aproximadamente a las 9 de la mañana a la altura del kilómetro 462 del río, a entre 20 y 40 metros del accidente que les costara la vida a él y a su compañero y amigo. El dato fue confirmado por su hermano Gabriel, quien contó que los restos de Maxi fueron encontrados por su tío y otro hermano, en lo que fue una desesperada y frenética búsqueda de los cuerpos por parte de familiares, vecinos y pescadores que prestaron colaboración, incluso en momentos en que el clima complicó muchísimo el rastrillaje. "Lo que hacíamos era tirar una soga con un ancla y recogerla, a ver si arrastraba algo. En un momento, el ancla recogió parte del bote en el que iban y habían quedado atrapados, y allí salió el cuerpo de mi hermano", narró apesadumbrado el joven, después de tres días de calvario.

Ocurre que, según contó, la barcaza perteneciente a la empresa River Shipping dio el miércoles una vuelta de campana muy cerca del amarradero, en un momento en que era tal la violencia de las olas que la hizo estrellar contra las embarcaciones que estaban amarradas, hasta que quedó destruida. "Otros pudieron salir a flote, pero mi hermano y Manuel estaban adentro de la cabina de la barcaza, que se hizo pedazos y se hundió, evidentemente se ve que quedaron atrapados", por eso no salían a flote.

Por cuestiones jurisdiccionales, el caso recayó en el fiscal victoriense Eduardo Guaita, quien confirmó a La Capital la mecánica del accidente: "Según me informó Prefectura de San Nicolás, que es la fuerza a la que le tocó intervenir, eran cinco las personas que iban a bordo de la embarcación, que en medio de la tormenta del miércoles se dio vuelta y quedó destruida al golpear contra las otras barcazas amarradas, y debajo de éstas quedaron atrapados los cuerpos. En el muelle, en tierra firme, había otras tres personas que alcanzaron a refugiarse dentro de un tacho o tambor. Habían estado haciendo tareas de limpieza", comentó el funcionario judicial.

Guaita informó que precisamente a esos tres sobrevivientes rescatados del agua se les tomó una declaración en Prefectura y "ahora que ya aparecieron los dos cuerpos y con los resultados de las autopsias en mano, les recibiremos su testimonio en los tribunales de Victoria".

Compañeros y amigos. Maximiliano era uno de los cinco hermanos de la familia. Era orinundo de Puerto Gaboto, había residido en Rosario pero desde hacía un tiempo, recordó Gabriel, vivía en Puerto San Martín nada menos que con su amigo Manuel, el otro chico desaparecido. "Ese día, inclusive, no les tocaba trabajar, pero los fueron a buscar antes del mediodía. Es una cuestión del destino", lamentó su hermano, quien ayer a la tarde se dirigía al Instituto Médico Legal para reconocer el cuerpo de Maxi. Una vez restituidos, sus restos serán despedidos en su pueblo. En tanto, el cadáver de Manuel fue auotpsiado ayer a la mañana en la morgue rosarina y luego entregado a sus familiares, según contó a este diario la directora del instituto, Alicia Cadierno, quien confirmó que ambos jóvenes murieron por ahogamiento.

Búsqueda y vigilia. La vivienda de Díaz (donde también vivía Conde), ubicada en San Lorenzo, a metros del arroyo homónimo y del puente Homero Manzi fue, durante los días de espera, el punto de encuentro donde familiares, vecinos y amigos mantenían una tensa vigilia y ordenaban su propio operativo de colaboración en la búsqueda, transportando combustible para las lanchas de los voluntarios, tal cual lo graficó La Capital, cuando estuvo en el lugar.

En todo momento (tanto el jueves, cuando LaCapital estuvo cerca del lugar, como luego, en las permanentes comunicaciones telefónicas), allegados a los jóvenes dejaron entrever su molestia por el accionar (o la inacción) de la Prefectura, a la que le achacan no haber puesto los recursos suficientes ni haber hecho mover las barcazas para lograr la salida a flote de los cuerpos, "que finalmente fueron encontrados por los familiares". Este diario desistió de buscar información oficial de esa fuerza ante el permanente hermetismo.

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