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Trump: los demócratas presentan pruebas de su rol clave en el asalto al Capitolio

Los asaltantes estaban seguros de "seguir sus órdenes". Videos de cámaras de seguridad del Congreso evidencian la gravedad extrema de lo sucedido el 6 de enero

Jueves 11 de Febrero de 2021

La acusación en el juicio político contra Donald Trump terminaba este jueves su tercera y última jornada de presentación de cargos. Pero fue el miércoles el día clave, cuando los demócratas presentaron estremecedores videos de las cámaras de seguridad del Capitolio del día del asalto, el pasado 6 de enero, por lo que se imputa a Trump de ser el gran incitador. Los "fiscales" son legisladores demócratas de la Cámara baja, que es la acusadora en el proceso de juicio político. Trump es acusado de incitar a la "insurrección" que el 6 de enero pasado provocó la caída del Capitolio en manos de una turba violenta de sus seguidores, luego de escuchar al entonces presidente fuera de la Casa Blanca, ocasión en la que los incitó abiertamente a ir al Congreso, donde se estaba certificando el triunfo de su adversario, Joe Biden, en las elecciones de noviembre pasado. Trump afirmó desde el mismo día de las elecciones que fue víctima de un enorme fraude electoral. Sus fieles seguidores creen al pie de la letra esta hipótesis sin pruebas. Más de 50 demandas judiciales presentadas por Trump fueron desechadas en distintas instancias, incluida la Corte Suprema.

Este jueves, la acusación demócrata ante el Senado se centró en demostrar que los asaltantes actuaron creyendo que “seguían órdenes directas” del ex presidente. “Realmente creían que toda la invasión fue por orden del presidente, y lo sabemos porque lo dijeron”, recalcó la legisladora demócrata y acusadora Diana DeGette. “Estaban siguiendo sus instrucciones”. DeGette citó algunas de las proclamas que la turba lanzó en el interior del Capitolio el pasado 6 de enero, como “nuestro presidente nos quiere aquí”, “esperamos y recibimos órdenes de nuestro presidente” y “Estamos luchando por Trump”, citó DeGette, antes de recordar también como algunos de los abogados de los más de 200 detenidos por esos actos han argumentado cómo sus clientes creían que el ex presidente “les habían dicho que lo hicieran”.

Es el caso de Jacob Chansley, famoso porque participó del asalto ataviado con pieles y cuernos, y quien tras ser detenido aseguró que había sido “invitado por el presidente”, declaraciones similares a las de Dominic Pezzola, miliciano del ultraderechista grupo Proud Boys, quien también sintió que Trump los había “invitado” a ir en masa al Capitolio a interrumpir la certificación de lo que consideran "un fraude".

Al igual que en los días anteriores, este jueves la acusación ilustró sus pruebas con vídeos de lo ocurrido aquel día. En esta ocasión han vuelto a mostrar imágenes de Trump llamando a la acción a sus seguidores y recordando las palabras de apoyo que dio durante el primer debate electoral a los Proud Boys.

La acusación demócrata recurrió el miércoles a videos inéditos de seguridad del asalto para intentar convencer a algunos de los 44 senadores que el lunes votaron a favor de declarar inconstitucional el juicio político porque Trump ya no es presidente desde el pasado 20 de enero. Los seis apoyos republicanos que la acusación obtuvo son insuficientes para poder declarar culpable al ex presidente por “incitar a la insurrección”, pues se necesita el aval de dos tercios del Senado, esto es, 64 votos sobre 100 senadores.

Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, expresó que tal vez estas nuevas imágenes mostradas en el Senado “podrían hacer cambiar de idea” a algunos de estos republicanos.

Miércoles, un día clave

Pero el plato fuerte de la acusación demócrata se presentó el miércoles, con una serie de impactantes videos de cámaras de seguridad que no se conocían de lo ocurrido en el Capitolio la tarde del 6 de enero, cuando decenas de miles de trumpistas violentos asaltaron y tomaron la sede del Poder Legislativo. Hubo 5 muertos y al menos 140 policías heridos, varios de consideración.

Los daños, materiales y simbólicos, no tienen precedentes en la historia de la democracia estadounidense. Por esto, Trump fue sometido a juicio político, el segundo en apenas un año. Si bien ese casi imposible que los senadores republicanos den los votos para condenarlo, sí se está produciendo un daño considerable en la ya golpeada imagen de Trump y también de buena parte del Partido Republicano con las exposiciones de los "fiscales" demócratas. Y lo visto y escuchado el miércoles fue decisivo en este sentido.

La CNN señala en una columna que antes del juicio, muchos republicanos en el Capitolio habían argumentado que era inútil obligarlos a revivir la insurrección del 6 de enero porque habían sido testigos directos, que conocían los hechos. Pero al poner en una pantalla gigante los videos de cámaras de seguridad de Congreso y de cámaras corporales de policías nunca vistas, los demócratas a cargo del impeachment demostraron que solo viendo los acontecimientos de ese día desde todas los ángulos se puede entender de verdad la dimensión del ataque al Capitolio.

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Jacob Chansley, famoso por su "look", dijo que fue "invitado" por Trump a asaltar el Congreso. Otros acusados aseguran lo mismo y así lo prueban diversos videos y audios.

Jacob Chansley, famoso por su "look", dijo que fue "invitado" por Trump a asaltar el Congreso. Otros acusados aseguran lo mismo y así lo prueban diversos videos y audios.

Este jueves es el tercer día del juicio político a Trump. Los encargados demócratas del impeachment estaban usando el tiempo a su disposición para cerrar el caso. Pero el eje de la estrategia de la acusación demócrata, en manos de legisladores de la Cámara baja, ha sido reproducir estas nuevas y escalofriantes imágenes del 6 de enero. De esta forma, construyeron un caso poderoso contra Trump, creando una sesión de "realidad virtual" del 6 de enero que cada senador se vio obligado a experimentar. Los senadores se sentaron como jurados en los mismos escritorios que los asaltantes desvalijaron ese día, en un edificio que fue profanado y violentado en todo sentido. Pero esta vez, vieron cómo se desarrollaban los acontecimientos en video desde las perspectivas superpuestas de los agentes de policía que los protegieron, de los asantates que fueron a buscarlos, e incluso de sus compañeros del Congreso que temían perder la vida a manos de la turba enviada por Trump.

El poder de la presentación derivó de su singular tridimensionalidad, algo que nunca habría sido posible antes en esta era de teléfonos móviles, en la que todo está documentado y disponible en tiempo real, lo que proporcionó a los demócratas a cargo de la acusación un enorme caudal de video y de material de redes sociales con los que trabajar.

Nunca antes en la historia los estadounidenses habían visto un ataque a las instituciones de su nación desde tantas perspectivas diferentes. Durante horas, los "managers" de la acusación (así se los llama, son de hecho legisladores que actuan de fiscales) describieron con minucioso detalle lo que ocurría a cada minuto crítico del asedio, con marcas de tiempo, que luego se reprodujeron en relación con las acciones u omisiones del entonces presidente Trump. Este había dado un discurso de incitación al asalto minutos antes en las afueras de la Casa Blanca, un dato clave en la acusación de que es el incitador principal del asalto. Esa feroz arenga de Trump a decenas de miles de sus fanáticos que habían viajado de todo el país a Washington convocados por él y su entorno, fue el disparador del ataque y toma del Capitolio, un episodio nunca visto en los más de 200 años de historia de la democracia estadounidense.

Los "managers" mostraron los mismos minutos o segundos de los hechos del 6 de enero pero desde el punto de vista de dos o tres vídeos diferentes para reforzar sus argumentos. Los montajes resultan brutales e inolvidables. Un ejemplo: "Han traspasado los andamios", dice un oficial por radio, con voz angustiada. "Avisa al Capitolio que han traspasado los andamios. Están detrás de nuestras líneas", repite el policía que estaba en el exterior. Unos andamios rodeaban el edificio del Capitolio ese día.

Entonces todos los espectadores del juicio, incluidos los miembros del jurado del Senado, sintieron lo que era estar dentro de esas líneas policiales viendo cómo se golpeaba a los agentes con puños, patadas, tubos y palos desde la estremecedora perspectiva de una cámara corporal (del tipo Go Pro), que muchos policías utilizan en EEUU.

El congresista Joaquín Castro, de Texas, uno de los encargados de la acusación, señaló que el ataque del 6 de enero, en el que murieron cinco personas, también causó heridas a unos 140 agentes. Uno de ellos perdió un ojo, recordó. Otros tienen costillas rotas. Uno fue apuñalado con una estaca metálica tomada de la valla. A través de algunas de esas grabaciones de las cámaras corporales, los espectadores del juicio sintieron el escalofriante horror de esos ataques a la vida de esos agentes, combate que un agente describió acertadamente como "medieval".

En otro momento, los responsables de la acusación trataron de retratar el peligro que sentían los miembros del personal cuando la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, era perseguida por los atacantes, ya dentro del edificio, que destrozaban las puertas exigiendo a los gritos saber dónde estaba. Una grabación de una llamada telefónica de uno de los miembros del personal de Pelosi narra que sus ayudantes se metieron debajo de una mesa en una sala de conferencias, detrás de una puerta que era golpeada por los trumpistas. "Están golpeando las puertas, tratando de encontrarla" a la presidenta de la Cámara baja, susurra el asistente al teléfono. El audio de la llamada fue seguido por un video en el que se ve a un asaltante golpeando con el hombro una puerta y abriéndose paso cerca de donde estaban escondidos los empleados de Pelosi. Por fortuna, el violento se da la vuelta y cambia de dirección.

Otro video que en EEUU ha causado mucha impresión es de las cámaras de vigilancia del Senado. Muestra a un agente de policía del Capitolio corriendo por un pasillo del Senado para responder a la irrupción, encontrándose con el senador Mitt Romney (un republicano que es un crítico frontal de Trump y está en la "lista negra" de sus seguidores) haciéndole un gesto al legislador para que cambiara de dirección y corriera en otra dirección, ya que estaba yendo sin saberlo a encontrarse con la multitud fuera de control.

Los demócratas también usaron un video, movido e inconexo, para tratar de captar la confusión y el miedo que se produjo cuando un agente de la policía le disparó a la asaltante Ashli Babbitt, quien murió casi instantáneamente. El representante californiano Eric Swalwell, gestor de la impugnación, mostró un vídeo grabado por otro legislador a la misma hora dentro de la galería de la Cámara. Los legisladores y sus asistentes oyen el disparo mientras estaban tirados en el suelo bajo los asientos de la "platea" de la Cámara baja, sin poder escapar y con instrucciones de mantener las máscaras de gas a mano.

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Legisladores y sus asistentes debieron echarse al suelo en la Cámara baja para esconderse de los asaltantes. 

Legisladores y sus asistentes debieron echarse al suelo en la Cámara baja para esconderse de los asaltantes.

Los demócratas lograron su objetivo con este plato fuerte de la acusación. Los vídeos son apasionantes y perturbadores: muestran el nivel de poder que alcanzó Trump ese día sobre la turba de sus seguidores fanatizados. Los manifestantes exaltados repetían las palabras de Trump a cada momento mientras invadían el Capitolio y destrozaban todo a su paso. Los videos también dejaron en evidencia la enorme gravedad de lo ocurrido. Y cómo hubiera sido todo diferente si el ex presidente hubiera actuado de otra manera ese día. A las 4:17 pm. Trump, finalmente, tuiteó un mensaje a cámara pidiendo a los asaltantes que se dispersaran y que "volvieran a casa". Otro video mostrado el miércoles muestra al llamado "chamán de QAnon" Jacob Chansley, el que se hizo famoso dentro del Capitolio con un vestido con cuernos de bisonte y la cara pintada de rojo, blanco y azul. En ese video ya está de vuelta en exterior en los terrenos del Capitolio diciendo a los demás que Trump había lanzado un mensaje de video en el que transmitía que todos debían irse a casa. "Hemos ganado", proclama Chansley. Este personaje fue detenido días después como unos 200 asaltantes y sigue detenido. Todos enfrentan graves cargos federales.

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