La campaña electoral italiana entra en su fase más álgida. Y las acusaciones de complicidad entre Rusia con los partidos La Liga y Movimiento 5 Estrellas (M5E) resurgen, de la mano de un informe de los servicios de inteligencia italianos. Las denuncias surgieron a fines de julio, pero ahora vuelven al primer plano con declaraciones del canciller italiano, Luigi Di Maio, y réplicas del ex premier Giuseppe Conte, líder del M5E. Por un lado, hay indicios de fondos rusos destinados a partidos italianos afines. Además, agentes de Moscú habrían sondeado al líder de la Liga, Matteo Salvini, para lograr la caída del gobierno de Mario Draghi. El gobierno Draghi, efectivamente, cayó el 20 de julio pasado, y precisamente por la falta de apoyo de La Liga y el M5E, sumados al partido de Berlusconi, Forza Italia. Esto llevó a la actual campaña electoral con vistas a las elecciones generales del 25 de septiembre.
Los vínculos históricos de Salvini y la Liga con Putin no están en discusión, dado que están documentados periodísticamente y fotográficamente. Lo mismo vale para el M5E y también para otros partidos populistas de Europa occidental. Más antigua es la relación personal de Silvio Berlusconi cuando era jefe de gobierno con Putin, con el que estableció una relación amistosa. Berlusconi respaldó en 2014 la anexión ilegal de Crimea por parte de Rusia, pero ahora, cuando Putin invadió Ucrania, se dijo "decepcionado". La misma línea de arrepentimiento y desmarque ha exhibido Salvini, aunque en el caso de la LIga el vínculo de las bases con el "putinismo" es más extendida. Y esto se refleja en la campaña de Salvini, en la que no dejó de criticar la postura de la Unión Europea a favor de Ucrania, pero sin alinearse ya con Putin. "La guerra continúa y las arcas de Rusia se llenan de dinero", señaló. "Los italianos están perdiendo y los rusos ganando. Evidentemente en Bruselas alguien ha cometido un error con las cuentas". La estrategia de los filorrusos en Europa occidental es precisamente la de resaltar el costo que están pagando con el aumento de la energía, como si esta fuera producto de las sanciones europeas y no de la disparada de los precios que causó Rusia al invadir Ucrania el pasado 24 de febrero, sembrando la incertidumbre en los mercados de gas y petróleo.
Lo que ahora se pone en la mira es si hubo interferencias de agentes y simpatizantes de Rusia en la crisis que llevó a la renuncia de Draghi. Su gobierno era muy firme en enfrentar a Putin y respaldar a Ucrania, algo que causaba malestar en los sectores prorrusos de la sociedad italiana.
"Nosotros, como gobierno, estaremos en constante diálogo, como siempre lo hemos hecho, con nuestros aliados", señala el aún canciller italiano Luigi Di Maio en declaraciones a la agencia Ansa. Este dirigente abandonó el M5E precisamente por las diferencias sobre la política ante la Rusia de Putin. Históricamente, el M5E ha tenido simpatías por Putin.
Ahora, se trata de develar si Rusia interfirió y contactó con la Liga para derribar al gobierno Draghi, que cayó el 20 de julio pasado, cuando La Liga, M5E y el partido de Berlusconi, Forza Italia, no le dieron el "voto de confianza" en el Senado, lo que significó la disolución del Ejecutivo de unidad nacional. También se investiga si hubo fondos rusos para estos partidos. "Si hay alguna novedad, por supuesto que lo diremos, pero políticamente la cuestión es que llevamos mucho tiempo proponiendo una Comisión de Investigación sobre las relaciones entre los dirigentes y partidos italianos y Rusia. Es muy importante que haya claridad", remarcó Di Maio.
Di Maio, ministro de Asuntos Exteriores en funciones, reseñó: ''Recuerden que en 2018 hubo un intento de la Liga de poner en la ley anticorrupción una norma que básicamente permitiría recibir financiación de países extranjeros o personalidades extranjeras para los partidos. Así que le pregunto a Salvini: ¿Por qué querías una norma que permitiera a personalidades extranjeras, a gobiernos extranjeros, financiar a los partidos italianos?". Para concluir, el ministro agregó: "Obviamente, y quiero decirlo muy claramente, siempre aconsejo precaución en este tema, pero es muy importante que el Parlamento de la próxima legislatura haga una Comisión de Investigación''.
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Giuseppe Conte, ex premier y líder del Movimiento 5 Estrellas, replicó a las acusaciones de su ex compañero de partido Luigi Di Maio
En la vereda de enfrente, el ex premier del M5E, Giuseppe Conte, otra de las figuras políticas de primera línea señaladas entre los prorrusos. "No me gustaría que al final, con respecto a las supuestas injerencias, lleguemos a una contaminación de la campaña electoral con estas insinuaciones e inferencias que espero que sean todas falsas", dijo el líder del M5E, respondiendo a los periodistas sobre el informe de inteligencia relativo a la financiación rusa a los partidos. Para Conte, es necesario "manejar" este asunto "con cuidado y no lanzar insinuaciones en el terreno de una campaña electoral delicada y compleja: no lancemos insinuaciones, seamos muy cuidadosos. Sobre todo los que tienen responsabilidades institucionales, tienen una doble, triple responsabilidad".
Según el diario La Repubblica, existió "el interés concreto de Rusia en la posible desestabilización de Italia y del gobierno Draghi en los días en que la Liga y el M5E desatan cada uno su propia ofensiva contra el jefe del Ejecutivo". Un documento de los servicios de inteligencia sería una prueba de ello, según el diario La Stampa en un artículo que reconstruye los repetidos contactos entre la Liga y diplomáticos y políticos rusos a fines de junio, en el punto álgido de la crisis política que llevaría al presidente Mattarella a disolver las Cámaras.
Fue Oleg Kostyukov, adjunto de la oficina política de la embajada rusa en Roma, según este documento de inteligencia, quien se puso en contacto con el emisario de Matteo Salvini, el consejero de relaciones internacionales del líder de la Liga, Antonio Capuano, y le preguntó si los ministros del partido tenían intención de dimitir del gobierno, provocando su caída. Kostyukov es quien supuestamente compró pasajes de avión que debían llevar a Salvini a Moscú en esos días, una misión que luego fue abortada y que Salvini dijo haber reembolsado. Otra señal clara del vínculo del líder de la Liga con el Kremlin de Putin.