La campaña en Estados Unidos pasó de ser previsible a convertirse, en pocas semanas, en una de las más dinámicas e inciertas de la historia gracias a la irrupción de Kamala Harris.

En menos de un mes la vicepresidenta de EEUU y candidata demócrata Kamala Harris alteró el escenario electoral y potenció las recaudaciones para su partido
La frescura de Harris y la elección de su compañero de fórmula parecen dos aciertos, según los analistas.
La campaña en Estados Unidos pasó de ser previsible a convertirse, en pocas semanas, en una de las más dinámicas e inciertas de la historia gracias a la irrupción de Kamala Harris.
El promedio de las encuestas nacionales de FiveThirtyEight, uno de los principales sitios de análisis de sondeos, ubica a la vicepresidenta de EEUU y flamante candidata demócrata como favorita con un 46,1% frente a su rival republicano, el expresidente Donald Trump, con un 43,4%.
Estos números llenan de entusiasmo a su comando electoral, sobre todo si se tiene en cuenta que el presidente Joe Biden, antes de retirarse de la elección el pasado 21 de julio, tenía a su partido 3,2 puntos por debajo de los republicanos, según el mismo promedio de encuestas.
"El despliegue de la campaña demócrata ha atraído una atención continua, una cobertura positiva en los medios y, hasta ahora, ha superado momentos potencialmente divisivos con gran efecto", le dice a BBC Mundo Julian Zelizer, profesor de la Universidad de Princeton.
>>>Leer más: Trump elogió a Milei ante Elon Musk: "La cabeza de un lugar llamado Argentina es genial"
La vicepresidenta de Estados Unidos se ubica primera en las encuestas en Wisconsin, Pensilvania y Michigan, tres de los seis battleground states -o estados disputados- que serán clave en las elecciones del 5 de noviembre, según sondeos del domingo de The New York Times y Siena College.
Harris alcanzó a recaudar en solo dos semanas 310 millones de dólares para su campaña, el doble de lo donado a Trump en ese período, según difundió el equipo demócrata.
Estos son algunos de los elementos que explican la hazaña de Harris de dar vuelta a su favor las encuestas, según la cadena BBCMundo.
Hace solo cinco años, Harris era una senadora por California que aspiraba a la candidatura demócrata para las presidenciales de noviembre de 2020.
Llevaba consigo además un largo recorrido en la justicia como fiscal general de California. La decisión de Biden de incorporarla a su fórmula presidencial como candidata a la vicepresidencia puso las miradas y la atención sobre ella.
Nacida en Oakland, California, de madre india y padre jamaicano, se involucró en la cultura negra de la mano de su madre.
La diversidad de sus raíces, el rol de las mujeres en su vida, el hecho de no haber sido madre biológica y su recorrido académico la ubican como una candidata de "múltiples identidades".
Además, Harris, a poco de cumplir 60 años, es dos décadas menor que Biden y 18 años más joven que Trump, con lo que ha conseguido desbaratar la estrategia republicana que consistía en criticar la avanzada edad del actual mandatario.
Para el profesor de la Universidad de Princeton Julian Zelizer, la elección del gobernador de Minnesota, Tim Walz, para integrar la fórmula demócrata robustece la candidatura de Harris y apunta a enviar un "mensaje de estabilidad".
"Walz tiene popularidad entre los votantes de la clase trabajadora rural en zonas como el Medio Oeste, tiene también experiencia legislativa por su paso por la Cámara de Representantes y su conexión con el Capitolio", dice Zelizer.
Walz -un antiguo profesor de secundaria, entrenador de fútbol americano y veterano de la Guardia Nacional- se convirtió en "actor confiable" para el votante blanco del Medio Oeste que no quiere votar por Trump y de gran parte del país que respalda las causas progresistas como la educación pública.
Del otro lado, la elección del senador por Ohio JD Vance como candidato a vicepresidente de Trump parece haberle traído más problemas que soluciones a la campaña republicana.
El promedio de encuestas de FiveThirtyEight sobre la imagen de JD Vance lo ubica en un porcentaje negativo.
En los manuales de campañas electorales, la cercanía es un valor.
"La personalidad de Harris, su frescura, su cercanía con la gente y su carácter espontáneo han marcado el tono de esta nueva etapa de la campaña", dijo a la BBCMundo María Carolina Casado, directora de medios hispanos de la campaña demócrata.
El presidente Biden, con sus discursos guionados y poco enérgicos, le había inculcado a la estrategia demócrata un ritmo aletargado, muy cuestionado por los demócratas más críticos del presidente.
Para la vicegobernadora de California, Eleni Kounalakis, una demócrata cercana a Harris, la nueva impronta de la campaña refleja el "gran sentido del humor" de la nueva candidata a la presidencia.
"Estas cosas demuestran ser sus fortalezas. La alegría de Harris está rompiendo los matices oscuros y amenazantes de Donald Trump y su compañero de fórmula", opina Kounalakis.
David Polyansky, subdirector de campaña del gobernador de Florida, el republicano Ron DeSantis, en las primarias de 2024, le dijo a la BBC que la ventaja demócrata podría responder a que Harris le quitó el protagonismo a Trump en los medios.
Si bien Harris ha conseguido eclipsar la imagen de Trump, incluso después del intento de asesinato que sufrió el expresidente, es evidente que el protagonismo en los medios no durará mucho tiempo.
"El punto final del período de luna de miel es la Convención Nacional Demócrata y luego será una rutina de dos meses probablemente con algunos debates", le dijo a la BBC un asesor de Harris, quien asegura que la candidata deberá trabajar para mantener el entusiasmo.
Para Kennedy, "Trump, mientras tanto, está replicando los peores hits de DeSantis".
"Trump le dijo a Elon Musk que le gusta el cambio climático porque va a poder comprar más propiedades frente al mar", resalta Kennedy, quien no cree que este tipo de declaraciones sean efectivas para los republicanos.
Dentro de la campaña saben que la "luna de miel" con Kamala Harris no durará para siempre, pero tienen a su favor la velocidad que le imprime el hecho de que sea una campaña corta.






