El juez Alexandre de Moraes, ministro del Supremo Tribunal Federal de Brasil (STF), prometió este martes castigar a todos los implicados en el ataque golpista perpetrado el pasado domingo por bolsonaristas en Brasilia, tanto a quienes participaron directamente como a los que lo hicieron por omisión o a través de financiación.
“Las instituciones castigarán a todos los responsables. A los que realizaron los actos, a quienes los financiaron y a los que los alentaron, por acción o por omisión, porque la democracia prevalecerá”, dijo durante la toma de posesión del nuevo director general de la Policía Federal, Andrei Rodrigues.
“Tenemos que combatir firmemente a los antidemócratas, a los golpistas y a quienes quieren un régimen de excepción”, subrayó el magistrado, según el diario Folha de Sao Paulo.
De Moraes, blanco frecuente de los ataques del bolsonarismo, vio su posición institucional fortalecida tras los ataques del domingo, al liderar algunas de las primeras medidas contra los responsables del asalto a las sedes de los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial en reclamo de un golpe militar
Poco después de los hechos, el juez ordenó el cese temporal del gobernador de Brasilia, Ibaneis Rocha, que a su vez había despedido al secretario de Seguridad de la capital, Anderson Torres, por “omisión” de sus funciones y “connivencia” con los asaltantes.
Asimismo, dictaminó ayer desmantelar los campamentos que se habían levantado por todo el país frente a los cuarteles del Ejército para reclamar un golpe de Estado y decretó prisión para aquellos que se negaran a marcharse.
El ministro del STF justificó estas medidas, al considerar que sirven para garantizar la democracia y demostrar que no hay “apaciguamiento” en las instituciones brasileñas, ya que a su juicio lo contrario sería “cobardía”.
“No se puede hablar con esta gente de forma civilizada, esta gente no es civilizada. Miren lo que hicieron en el Palacio del Planalto, en el Congreso Nacional y, con mucha más rabia y odio, en el STF”, argumentó y agregó: “Que no piensen esos terroristas, que hasta el domingo cometían motines y crímenes y ahora se quejan de que están en prisión queriendo que sea una colonia de verano, no crean que las instituciones se debilitarán”.
En tanto, el nuevo jefe de la Policía Federal prometió que actuarán “con firmeza” contra aquellos que participaron en las revueltas del domingo y lamentó que “las palabras de odio” que se esparcieron durante semanas acabaran por concretarse “en acciones tangibles que amenazaron el Estado democrático”.
Según informó, el desmantelamiento del campamento de bolsonaristas en Brasilia dejó cerca de 1.500 detenidos en un dispositivo que calificó como la mayor operación de policía judicial de la historia de la corporación.
Casi al mismo tiempo, el presidente del Senado, Rodrigo Pacheco, pronunció en la institución un duro discurso contra los actos de “terrorismo” y pidió que se reforzara la identificación, investigación y sanción de esta “minoría extremista”, consignó el portal de noticias g1.
Detuvieron al excomandante de la Policía Militar de Brasilia
El juez de la Corte Suprema de Brasil Alexandre de Moraes ordenó este martes la detención del excomandante de la Policía Militar de Brasilia Fabio Augusto Vieira, quien se encontraba en funciones el domingo durante el asalto por parte de seguidores del expresidente Jair Bolsonaro a los edificios de los tres poderes en el Distrito Federal (DF), informaron medios locales.
El gobierno federal, miembros de la Policía Federal y del Poder Judicial ya habían apuntado a la Policía Militar del Distrito Federal como responsable de la invasión de los edificios que rodean a la Plaza de los Tres Poderes. El coronel Vieira estaba al mando de la corporación el día del ataque golpista contra las sedes de los tres poderes y ya había sido destituido por el interventor federal en Brasilia, Ricardo Capelli.
El mismo domingo, el gobernador de Brasilia, Ibaneis Rocha, aliado del expresidente Bolsonaro, había expulsado del cargo al secretario de Seguridad, Anderson Torres, a quien atribuye la responsabilidad por la invasión.
Este lunes, la Corte Suprema de Brasil apartó de su cargo al gobernador Rocha, por 90 días, hasta que se aclaren los sucesos de este domingo, mientras que el interventor apartó a Vieira y designó en su lugar al coronel Klepter Rosa Gonçalves.
Capelli fue designado por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva para asumir la seguridad pública en el Distrito Federal ante la omisión de las autoridades locales.
El interventor dijo este marte que la manifestación golpista promovida por seguidores de Bolsonaro fue posible por la “operación de sabotaje” en las fuerzas de seguridad locales. “El día 1 tuvimos una inauguración con miles de personas y un operativo de seguridad sumamente exitoso. Lo que cambió el pasado domingo 8 fue que el 2 (de enero) Anderson Torres asumió la Secretaría de Seguridad, destituyó a todo el comando y viajó (a Estados Unidos). Si esto no es sabotaje, no sé qué es”, sentenció.
Por su parte, el ministro de Justicia, Flavio Dino, responsabilizó al gobierno del Distrito Federal por el ataque, indicando que la planificación de las fuerzas de seguridad pública de Brasilia fue “determinante” para posibilitar el asalto a los edificios públicos.
“Había un número de efectivos previsto y uno real, en un momento dado, este número de efectivos era tres o cuatro veces inferior al previsto. ¿Por qué ocurrió esto? Realmente la cadena de mando de la policía del Distrito Federal deberá responder”, dijo este martes Dino.