El Mundo

Andrés López Obrador ganó con holgura la presidencia de México

El candidato de la izquierda derrotó por amplio margen a los postulantes de la centroderecha y del oficialista PRI.

Lunes 02 de Julio de 2018

Andrés Manuel López Obrador fue el neto ganador de las elecciones presidenciales de México, según todas las encuestas de bocas de urna dadas anoche por los medios de comunicación, como la cadena Televisa, la agencia Reuters y el diario El Financiero, entre varios otros. El candidato de izquierda líder del Movimiento Regeneración Nacional (Morena) lograba en torno al 45 por ciento de los votos, muy por delante de los otros postulantes y por tanto era el presidente electo de México. En este país no existe la segunda vuelta.

De acuerdo con los datos de la encuesta de Consulta Mitofsky para la cadena Televisa, López Obrador obtuvo entre el 43 y el 49 por ciento de los votos. El diario El Financiero le dio, por su lado, el 49 por ciento. El segundo lugar estaba diputado según Televisa entre el opositor centroderechista Ricardo Anaya, con un rango del 23 al 27 por ciento, y el oficialista (PRI) José Antonio Meade con el 22 al 26 por ciento. Este último habló por televisión para reconocer la amplia victoria de López Obrador muy temprano, apenas pasadas las 20 horas de México. "Las tendencias del voto no nos favorecen", admitió Meade, y reconoció a López Obrador como ganador. Una media hora más tarde, el otro gran competidor, Ricardo Anaya, también reconoció la victoria de Obrador. Anaya, al frente de una coalición tricolor —conservadores, centristas y la izquierda de la que proviene el propio López Obrador— logró el segundo puesto, con entre 23 y 27 por ciento de los votos según encuestas previas.

El Financiero también dio a Anaya el segundo lugar, con el 27 por ciento y a Meade el tercero con sólo el 18 por ciento. López Obrador, ex alcalde de Ciudad de México y líder de una izquierda nacionalista, perdió en 2006 la presidencia contra el conservador Felipe Calderón (2006-2012) y en 2012 fue superado por Enrique Peña Nieto, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), el actual presidente. Pero no todos los medios daban tan amplias ventajas a López Obrador. El diario El Universal, por ejemplo, daba un 42,21 por ciento para Obrador, un 31,29 por ciento a Anaya y un 17,84 por ciento al postulante Meade, del oficialista PRI.

Estas elecciones presidenciales, legislativas y regionales, con 18 mil candidatos y 3.4000 puestos en disputa, fueron las mayores de la historia en México. De manera simultánea se eligió presidente, que asumirá el 1º de diciembre para el periodo 2018-2024, la totalidad del Congreso, ocho gobernadores, jefe de gobierno de Ciudad de México, 1.600 alcaldes y legisladores locales. Unos 89 millones de ciudadanos estaban habilitados para votar.

En todo el país los mexicanos acudieron a votar con una mezcla de sentimientos: unos iban con esperanza, otros con enojo por la inseguridad y la corrupción, otros con miedo frente a lo que consideran el "Hugo Chávez mexicano", por López Obrador. "Esperamos que las cosas mejoren. Están feas. La inseguridad, la economía", dijo Susi Sandoval, de 25 años, mientras hacía fila para votar en la sede de un sindicato en Ciudad de México. Detrás de ella Alejandro Fernández, de 32 años, dijo que encaraba las elecciones "con muchos ánimos por las circunstancias de cómo está el país". "La corrupción es el lastre de México", afirmó, aunque más que enojado dijo que se sentía "esperanzado" de que iba a haber un cambio en el segundo país más poblado de América Latina y segunda mayor economía de la región, después de Brasil.

Sin embargo, el proyecto de López Obrador es para otros mexicanos una incógnita y fuente de incertidumbre, en un país con estabilidad económica y política, aunque con niveles récord de violencia y mucha desigualdad. "Estoy con temor, básicamente con miedo de lo que va a suceder, lo que llegue a hacer si llega al poder. Me atemoriza que lleguemos a estar como Venezuela, que la clase media alta baje de posiciones y los pobres aumenten", dijo Verónica Vallarta. Pero el voto de los que no simpatizan con López Obrador quedó dividido entre dos opciones: el opositor de centroderecha Ricardo Anaya y el ex ministro sin militancia política José Antonio Meade, postulado por el PRI.

En México basta un voto de diferencia para ganar porque no hay segunda vuelta y las encuestas previas anticipaban que Anaya o Meade no tendrían suficientes apoyos como para competir con López Obrador.

Con un récord de más de 29.000 muertos en un solo año, una seguidilla de escándalos de corrupción de gobernadores "priístas" y la impopularidad del presidente Enrique Peña Nieto, el PRI no sólo perdía la Presidencia sino que también retrocederá en el Congreso y los Estados. También en este rubro Morena daba grandes sorpresas, imponiéndose en varios de los nueve Estados en los que se competía.

La bandera de López Obrador ha sido la lucha contra la corrupción, además de que supo colocarse como el candidato "antisistema" sin serlo, ya que siempre ha militado en partidos políticos históricos, como el PRI y el PRD.

De origen humilde como hijo de pequeños comerciantes, López Obrador llegó a la política de joven en el estado de Tabasco de la mano del poeta y político Carlos Pellicer.

Fue miembro y dirigente del PRI en Tabasco entre 1976 y 1988. Se sumó luego a fuerzas de izquierda que fundaron en 1989 el Partido de la Revolución Democrática (PRD), que lo postuló las dos veces anteriores. Y en 2012 renunció a su militancia para fundar su Movimiento Regeneración Nacional (Morena).

Su ritmo siempre es pausado. Se toma su tiempo para hablar, incluso cuando arremete contra la "mafia del poder" y la "minoría rapaz" que dice que ha sometido a México. Ahora, como presidente de México, López Obrador deberá demostrar que tiene mucho para ofrecer.

victorioso. López Obrador fue a votar sabiendo que era el favorito de todos los sondeos previos.

Andrés López Obrador

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