El Mundo

Alemania: los socialdemócratas sacaban ventaja al partido de Merkel

Se perfilan largas semanas e incluso meses de negociaciones para formar nuevo gobierno. Mientras, Merkel seguirá al mando

Domingo 26 de Septiembre de 2021

Los socialdemócratas de Alemania ganaban las elecciones parlamentarias nacionales en una apretada competencia con el bloque democristiano de la canciller saliente, Angela Merkel. El resultado, aún incierto pero inclinado a favor de los socialdemócratas, determinará la formación del futuro gobierno.   

Ambos partidos gobiernan en coalición desde 2005/09 y luego desde 2013 de forma continuada hasta hoy, pero con el democristiano bloque CDU-CSU de Merkel como socio principal. Ahora la relación podría invertirse y el SPD ser el socio mayor, o bien darse una nueva coalición que excluya a uno de los dos grandes partidos alemanes. Pero todo está por verse, y habrá largas semanas de negociaciones por delante. Mientras el SPD obtuvo 26%, la CDU hizo una mala elección, la peor de la historia, con 24,5% de votos en los bocas de urna. Nunca la Unión Demócrata Cristiana (CDU-CSU) había caído por debajo del 30%. Su candidato a jefe de gobierno, Armin Laschet, fue el claro perdedor de la jornada. La falta de Merkel en la boleta democristiana resultó decisiva, dado que la canciller termina sus 16 años de gobierno con altísimos índices de aprobación. Los socialdemócratas, en cambio subieron 5% respecto a las anteriores elecciones nacionales de 2017, mientras los democristianos perdieron casi 9%.

El Partido Socialdemócrata (SPD) iba en cabeza en las últimas proyecciones de la televisión estatal ZDF. Habría obtenido el 26% (+5,5 respecto a 2017), la unión democristiana CDU-CSU, el 24,5 (-8,4), los Verdes salen terceros con el 13,9 (+5%), los Liberales el 11,7 (+1), la ultraderechisa Afd, el 10,5 (-2,1) y la izquierda dura Die Linke, el 5% (-4,2).

Proyecciones en el Parlamento

Según proyecciones, el SPD tendría 205 escaños en el nuevo Parlamento o Bundestag, seguido de la CDU/CSU con 195 escaños. Los Verdes obtienen 114 escaños, mientras que los liberales del FDP se quedan en 91. Finalmente, 84 escaños irían al ultraderechista Afd y 40 a la izquierda radical Die Linke. El actual Bundestag tiene 709 miembros. Hay 244 de la CDU-CSU y 152 del SPD. Existe un umbral de ingreso del 5% de los votos a nivel nacional. El sistema es proporcional, pero también existe el escaño de elección "directa", de modo que un partido que no llegó al 5% a nivel nacional puede de todas formas tener algunos diputados. Estos mandatos excedentarios llevan el total de escaños a 709, cuando por el sistema proporcional puro deberían ser solamente 631.

La Cámara baja elige al jefe de gobierno y es la principal en el sistema bicameral alemán. Como en otras democracias parlamentarias europeas, el bicameralismo no es "perfecto", sino que la Cámara alta tiene funciones limitadas. El Bundesrat, en el caso alemán, solo se reúne ocasionalmente, y sus integrantes son funcionarios de los gobiernos estaduales y locales.

No hay una mayoría clara y el gobierno dependerá de las opciones que tomen los liberales y los verdes. Scholz y Laschet, los candidatos de los dos principales partidos, han dicho que quieren un gobierno de coalición “para Navidad”. O sea, se dan un margen de negociación de tres meses.

Angela Merkel no se presentó por primera vez desde 2005 y su partido acusó el golpe, registrando la peor elección de su historia. En el escenario que se compuso, se muestra un partido abierto y dos aspirantes dispuestos a reclamar el cetro. Pero los socialdemócratas tienen una clara, aunque ligera ventaja. Y esto hizo que un emocionado Scholz, que fue recibido por una larga ovación en la sede centrall, la Casa Willy Brandt, declarara que “la noche será larga, pero una cosa está clara: los ciudadanos quieren un cambio”.

El democristiano Armin Laschet, por su parte, tomó la palabra para frenar el entusiasmo del SPD. “El resultado no está claro por el momento. Haremos todo lo posible para formar un gobierno dirigido por la Unión”. El líder de la CDU tuvo que admitir que “no se puede estar contento con el resultado”, una caída de casi nueve puntos respecto a 2017.

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Decepción. Merkel, en segundo plano, observa al flojo candidato a sucederla, Armin Laschet, quien da su discurso en la sede central de la CDU alemana.

Decepción. Merkel, en segundo plano, observa al flojo candidato a sucederla, Armin Laschet, quien da su discurso en la sede central de la CDU alemana.

¿Otra "Gran coalición"?

La votación determinará quién ocupará el puesto que dejará vacante Merkel luego de 16 años. Hay grandes dudas si se renovará la fórmula predominante durante la era Merkel: la llamada “Gran Coalición” entre democristianos y socialdemócratas, más socios menores, como los Verdes o los Liberales. Esta alianza funcionó entre 2005 y 2009 y luego a partir de 2013 hasta hoy. Por esto la gran figura del SPD, Olaf Scholz, es vicecanciller y ministro de Finanzas. Este cargo le dio gran popularidad. Los socialdemócratas se recuperaron, luego de sufrir pésimos resultados electorales en los años pasados.

El sistema electoral alemán produce una coalición de gobierno, pero la Alemania de la posguerra nunca ha tenido un partido ganador con menos del 31% de votos, casi siempre del bloque democristiano. Conformar la próxima coalición gobernante podría ser un proceso largo y complicado. Merkel permanecerá como jefa provisional del Ejecutivo hasta que se establezca un nuevo gobierno.

Con estos números, ningún partido está en condiciones de formar gobierno por su cuenta, lo que hace necesario esperar negociaciones para determinar quién finalmente será la persona que sucederá a Angela Merkel en la cancillería. Las cifras oficiales se esperan para las próximas horas.

La pérdida de votos para el bloque democristiano es de casi 9 puntos (CDU y CSU obtuvieron el 32,9 por ciento en 2017), mientras que los socialdemócratas suman 5,5 puntos (20,5 por ciento en 2017). Los Verdes también pueden sacar cuentas positivas, ya que pasaron del 8,9% en 2017 al 14% en 2021. Sin embargo, el hecho de haber superado los 20 puntos en las encuestas a mediados de este año agrega una cuota de decepción al resultado de los ecologistas.

La ultraderecha pierde votos (sacó 12,6 en 2017, contra 10.5% ayer), mientras que el comunista La Izquierda (Die Linke) vive una crisis, al caer del 9,2 al 5 por ciento.

Leer más: Vota Alemania y Angela Merkel dice adiós a 16 años de liderazgo

El secretario general del SPD, Lars Klingbeil, proclamó que los socialdemócratas están de regreso. “El SPD tiene el mandato de formar gobierno. Queremos que Olaf Scholz sea canciller”, arengó. El secretario general de la CDU, Paul Ziemiak, por su parte, deslizó la posibilidad de hacer una alianza de gobierno con verdes y liberales. Reconoció que su partido sufrió “derrotas amargas’’ en comparación con la elección de hace cuatro años. Pero también dijo que sería una “larga noche electoral’’ y destacó la posibilidad de una coalición con los verdes y los liberales del Partido Democrático Libre. Estos dos partidos serán los fieles de la balanza de las largas negociaciones que se avecinan.

El jefe socialdemócrata Lars Klinbeiaseguró que “con esto, tenemos la misión de formar una coalición’’. Pero no detalló sobre posibles partidos aliados. Los socialdemócratas se han beneficiado de la relativa popularidad de Scholz. La candidata de los Verdes, Annalena Baerbock, cometió errores en las primeras instancias, y Laschet, gobernador del estado de Renania del Norte-Westfalia, la pasó mal para entusiasmar a la base del partido. Laschet insiste en que no debe haber aumentos fiscales. Scholz está en favor de un incremento de impuestos para los más ricos, y un aumento al salario mínimo. Pero Scholz, como ministro de Finanzas, ha sido un férreo partidario de la disciplina fiscal y del “déficit cero”.

Alrededor de 60,4 millones de personas podían votar en la elección del nuevo Bundestag, la Cámara baja del Parlamento, que será la que seleccione al futuro jefe de gobierno. Un 76% del padrón participó en las elecciones.

Cambio climático

Los principales partidos de Alemania enfrentan diferencias significativas en sus propuestas en contra del cambio climático. El bloque de Laschet tiene sus esperanzas puestas en soluciones tecnológicas y un enfoque impulsado por el mercado, mientras que los Verdes quieren aumentar los precios del carbón y finalizar su uso antes de lo planeado. Scholz, por su parte, ha enfatizado la necesidad de proteger los empleos mientras Alemania hace la transición hacia energías limpias.

La política exterior ocupó pocos espacios en la campaña, aunque los Verdes buscan una postura más firme hacia China y Rusia. La candidata ecologista, Annalena Baerbock, que se fue desinflando tras un potente comienzo, obtuvo el 13,9%. Ese porcentaje convierte a los verdes en seguros integrantes de la futura coalición de gobierno, que se prevé tripartita.

 Los liberales del FDP que lidera Christian Lindner, considerados como muy probable tercera pata de una coalición, recibieron el 11,7% votos. La ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), con la que ningún otro partido quiere pactar en virtud del “cordón sanitario”, así que su 10,5%. no se pondrá en la mesa de negociaciones.

Votos perdidos y ganados

Según sondeos citados por el diario Frankfurter Allgemeine, la CDU es la que más votos pierde frente al SPD, casi 1,4 millones según Infratest Dimap. 470.000 votantes emigraron al liberal FDP, 830.000 a los Verdes, y 130.000 se quedaron en casa. En la fase final de la campaña electoral, los índices de popularidad de los candidatos jugaron un papel decisivo. Olaf Scholz, que ya gozaba de altos índices de aprobación, impulsó al SPD desde principios de agosto. Su valoración en las encuestas ha aumentado hasta el 27%, con una clara diferencia respecto a la CDU/CSU.

Sólo el 14% de los alemanes habría votado para canciller a Armin Laschet de existir elecciones directas. El hecho de que el candidato no fue una carta ganadora, sino un lastre, es evidente en las encuestas postelectorales. El 86% de los antiguos votantes de Merkel habrían preferido otro candidato. El 71% está convencido de que se ha centrado demasiado en sus funciones. Sin embargo, parece que CDU/CSU ha logrado influir en una gran parte de sus votantes con su campaña contra una alianza de SPD, Verdes y el Partido de Izquierda (Die Linke). Según Infratest Dimap, el 71% de los votantes de la CDU/CSU dijeron que habían votado al partido para evitar una alianza de izquierdas.

El candidato a canciller del SPD, Olaf Scholz, ha dado un gran impulso a su partido en las últimas semanas. El 45% de los alemanes habría votado a Scholz si hubiera una elección directa del jefe de gobierno. La mayoría de los votos adicionales del SPD proceden de la CDU/CSU. Al parecer, el SPD, que recientemente se ha desplazado hacia la izquierda, también pudo convencer a antiguos votantes del Partido de Izquierda: 600.000 de ellos votaron al SPD. Estos podrían ser especialmente los votantes del Este. Y 140.000 votantes pasaron del liberal FDP al SPD. Pero en favor de los Verdes el SPD perdió 230.000 votantes. Sin embargo, según las cifras preliminares, el SPD fue capaz de movilizar a 330.000 antiguos no votantes. Serían partidarios decepcionados de los socialdemócratas que ahora dan una nueva oportunidad al partido, según analiza el diario de Frankfurt.

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