Educación

Qué hacer con la educación

Algunas acciones para el corto plazo y planes estratégicos que deberá encarar el gobierno que asuma el 10 de diciembre.

Sábado 19 de Octubre de 2019

En tiempos electorales la educación saca chapa de importancia, aun cuando en los hechos rara vez se la atienda prioritariamente. Tanto es así, que en el debate del 13 de octubre un rubro para hablar era "salud y educación", y algún candidato muy connotado... no dijo nada sobre salud!! Eso no significa que todos los que debatieron tuvieran mucho para decir sobre educación. Sí implica que todos saben que es un tema que importa a la población, y del que vale la pena parecer imbuidos.

Más allá de lo electoral, no es fácil decir "qué debiera hacerse" en el plano educativo. Siempre hay muchas acciones posibles. Señalemos algunas de las que parecen evidentes para el corto plazo, ya en funciones el nuevo gobierno:

1. Asegurar en todas las escuelas estatales la provisión de copa de leche y algún sólido complementario. Una escuela no es un comedor, pero en esta etapa de salto de la pobreza nacional a casi el 40 por ciento, atender la urgencia es imprescindible.

2. Activar una mejora del salario docente, que devuelva a la actividad su deseabilidad profesional, y permita a maestros y profesores atender más concentradamente su actividad.

3. Lanzar un plan de colaboración permanente de los Institutos de Formación Docente con las universidades, de modo de garantizar la conexión entre ambos niveles, para mejora de la calidad en la formación docente.

Planes estratégicos

Planteamos estos mínimos para la urgencia de los primeros meses. Los planes estratégicos deben tender a muchos programas, entre ellos:

1. Dar más peso al Consejo Federal de Educación para establecer mayor coordinación y cohesión entre los planes de estudio de las diversas provincias y regiones del país.

2. Recuperar la paritaria única nacional para los docentes, que implique que si hay diferencias salariales por regiones, sea sólo las que nacionalmente parezcan razonables (no las que dependan de los presupuestos diferenciales de cada provincia).

3. Reestablecer el mapa de carreras técnicas y las de los Institutos de Formación, para que sus especialidades se planteen acorde a un plan estratégico nacional (evitar los achiques hechos a los terciarios, donde se cerró carreras con la planificación estratégica no como un motivo, sino como un pretexto para el ajuste: en nombre de la racionalización se cerraban carreras pero no se abría ninguna nueva).

4. Lanzar un Programa Nacional de Impulso de la Lectura. En formato de papel, de computadora o celular, lo importante es que los estudiantes vuelvan a leer: tiene que darse actividades "ad hoc" promoviendo lecturas de interés según edades y regiones, abriendo ámbitos para el comentario y el debate de lo leído. Decisivo para niveles primario y medio.

5. Desestructurar la escuela media, atendiendo a intereses de los estudiantes, horarios menos rígidos, espacios no sólo escolares. El programa 2030 (surgido en estos años pero muy ajeno a la racionalidad neoliberal y no aplicado aún) es buena base en ese sentido.

6. Avanzar con la educación sexual en todo el país, contra los límites que algunos gobernadores o gobernadoras han establecido. Hay una ley nacional, se la debe cumplir. Importa discutir con los que dicen que "la familia es la que debe encargarse": en la familia es tema que habitualmente no se habla. Pero además, los abusos sexuales contra niñas o niños varones se dan principalmente en ámbitos familiares, de modo que la educación no podría confiarse a ese ámbito.

7. Hay que crear una nueva cultura de la evaluación. No la que las pruebas PISA y homólogas han establecido. No está mal saber qué nivel tenemos, comparados con otros. Pero eso no es medir "calidad de la educación", sino "nivel de conocimiento". Conocimiento que puede obtenerse fuera de la educación formal y donde no aparece medida, por ejemplo, la expulsividad del sistema. Hay que medir cada establecimiento contra sí mismo y cada cohorte en sus avances en el tiempo. Esto permitirá la superación cualitativa, al estilo de lo que Coneau hace al evaluar las universidades.

8. Puede hacerse impulso de carreras estratégicas a nivel universitario. Se atendería así a prioridades científicas y tecnológicas. Ello, sin dejar de advertir que las ciencias sociales tienen un peso no reconocido en la autorreflexión necesaria para cualquier sociedad.

9. Se requiere un Programa de Reivindicación del Rol Docente. Luego de asistir a que gubernativamente se haya tratado a los docentes de manera despectiva, hasta el punto de llamar a voluntarios para ocupar sus funciones (¡!??), es necesario recuperar el prestigio social de su rol. En esto será decisiva la formación y conducta de los docentes, pero también un plan que por vía mediática recupere el valor del rol de maestr@s y profesores.

10. Es necesario un Programa de Retención Estudiantil para el nivel medio. Con tutorías y hasta clases compensatorias en cada establecimiento: que la retención en ese nivel sea de apenas el 50 por cieno es un índice muy lamentable, que hay que ir incrementando sostenidamente.

11. Hay que lanzar por los medios —y también por vía establecimientos escolares— un plan para instruir a los padres de familia. Estos no pueden esperar que la escuela haga lo que ellos no hacen en conformación de valores, e incluso de apoyo al aprendizaje escolar. Menos aún, los padres pueden asumir que si están en desacuerdo con el docente ello se resuelve con agresiones, y no con la intervención de autoridades escolares o de distrito.

12. Se requiere una nueva didáctica que incluya el uso de los aparatos electrónicos, especialmente celulares. Ya poco se hace sin ellos. Sin embargo, también será necesario acallarlos cuando la condición de enseñanza/aprendizaje lo exija.

13. Deberá repensarse lo escolar en su problemática matriz sarmientina que liga lo bueno al esfuerzo individual, y pone lo malo en quien no aprende lo suficiente o no se comporta como lo espera la institución, ya que esta impone un "arbitrario cultural" (Bourdieu) que es de clase. Dicho de otro modo: la escuela nos hace creer mucho en el autoesfuerzo, al punto de considerar "vagos" a quienes no van bien en ella. De allí al racismo/clasismo frente a los pobres, hay corto camino. La escuela debe deconstruir su actual "ideología implícita" de clase.

14. En época de fake news y mediocridad epistémica —en que la TV llega a extremos apocalípticos y las redes le hacen eco lamentable—, se requiere volver a la exigencia de datos duros, y de argumentos sólidos. La saga de estupidización a que nos llevan ciertos usos mediáticos (y también algunos slogans políticos facilistas) requiere una reacción enérgica, que sólo la escuela puede proveer. Exijamos y construyamos seriedad epistémica, remisión a hechos constatables y a argumentos racionales e informados.

Son sólo algunas cuestiones: muchas tienen que ver con las singulares condiciones del sistema argentino, otras con la situación técnica y cultural de la humanidad en general. Si no ponemos el sistema escolar a la altura de la historia, ésta nos pasará seguramente por encima.

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