La Argentina alcanzó un hito enorme en materia de desarrollo social: casi todos los chicos y chicas en edad de ir a la escuela primaria o secundaria lo hacen. Sin embargo, la paradoja es que, si bien se logra casi universalizar el acceso a la educación, aún no está asegurado el desarrollo de los aprendizajes fundamentales. En primaria solo 1 de cada 2 estudiantes comprende un texto sencillo a los 10 años y entre quienes están en el último año del nivel secundario, solo 2 de cada 10 alcanza aprendizajes satisfactorios en matemáticas. Sabemos también que hay deudas respecto al acceso y la terminalidad de la secundaria en los contextos de mayor vulnerabilidad y aislamiento. La educación es un derecho humano fundamental individual y social, un bien público garantizado por el Estado sobre la base de los principios de igualdad, gratuidad y equidad.




























