El cierre parcial o total de las escuelas por el coronavirus dejó sin clases presenciales a más de 1.500 millones de niños y jóvenes en todo el mundo, según las estimaciones de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco). La agencia tiene ya registrados 184 países que, como la Argentina, han suspendido completamente las clases en todos los niveles, desde el nivel inicial hasta la educación superior. A ellos se sumarían otros países que, como Estados Unidos, Rusia, Australia o Brasil, decidieron cerrar escuelas en ciertas zonas.
Las cifras no han dejado de crecer en estas últimas semanas y la suspensión de las clases afecta ya al 87,6 por ciento de los alumnos de todo el mundo. De acuerdo a la entidad mundial, más de 850 millones de niños y jóvenes permanecen alejados de las escuelas y universidades.
Esta situación “impone a los países inmensos desafíos para poder proporcionar un aprendizaje ininterrumpido a todos los niños y jóvenes de manera equitativa”, dijo la directora general de la Unesco, Audrey Azoulay. Además, la Unesco alertó por la cantidad de niños y jóvenes en el mundo que sobreviven gracias a la comida que proporciona la escuela.
Cada país adoptó su propia estrategia para mitigar la propagación del virus. Países como la Argentina, Chile, Bolivia, Perú, Colombia, Venezuela, Ecuador y Paraguay decidieron el cierre de las escuelas, al igual que en casi todos los países europeos, China y Japón. Hay países como Buthan, Brasil, Canadá, la India, Indonesia, Filipinas, Rusia, Gran Bretaña, Estados Unidos, Uruguay y Vietnam que optaron por cierres localizados. En tanto, Australia, México, Finlandia y Suecia, entre otros, no registraban esta semana cierres de sus establecimientos.
En América Latina y el Caribe, alrededor de 154 millones de niños y niñas, más del 95 por ciento de los matriculados, se encuentran temporalmente fuera de las escuelas cerradas a causa del Covid-19. En la Argentina son unos 10 millones los estudiantes de la escuela obligatoria que siguen con los contenidos educativos desde sus hogares.
Si se extiende más el cierre de las escuelas, hay un gran riesgo de que los niños y niñas se queden atrás en su curva de aprendizaje
“Esta es una crisis educativa sin precedentes en la historia reciente de América Latina y el Caribe”, dijo Bernt Aasen, director regional de Unicef para América Latina y el Caribe. Y advirtió: “Nunca tantas escuelas han estado cerradas al mismo tiempo. La expansión del coronavirus Covid-19 está dejando a la gran mayoría de los niños y niñas fuera de los colegios en las próximas semanas. Si se extiende más el cierre de las escuelas, hay un gran riesgo de que los niños y niñas se quedan atrás en su curva de aprendizaje y que los alumnos y alumnas más vulnerables no vuelvan a regresar a las aulas. Es vital que no dejen de aprender desde casa”. En la Argentina, si bien todavía no hay certezas sobre una posible modificación del calendario escolar, desde el Ministerio de Educación nacional adelantaron que habrá que articular los contenidos del ciclo lectivo de este año con los de 2021.
Herramientas de aprendizaje
“Para darle continuidad a la educación de los alumnos y alumnas en sus casas, hay que usar todas las herramientas y los canales disponibles, ya sea a través de radio, televisión, internet o celulares. Solo podremos enfrentar este reto a través de un esfuerzo conjunto de los Estados, del sector privado, de los padres y de los niños y niñas”, agregó Aasen.
Desde Unicef alertaron que el cierre temporal de escuelas también implica la interrupción del acceso a otros importantes servicios básicos, como la alimentación escolar, los programas de recreación, las actividades extracurriculares y el apoyo pedagógico. También los servicios escolares de salud y de agua, saneamiento e higiene se verán afectados. Por eso, para aquellas escuelas que permanecen abiertas, es fundamental asegurar el acceso a agua segura y jabón e impulsar las prácticas de higiene.
Tenemos que darle continuidad pedagógica a la escuela y ayudar a los adultos a contener a los niños ante este cambio repentino de la rutina
Varios países de la región están poniendo en práctica modalidades de enseñanza a distancia, incluyendo cursos a través de plataformas digitales. Sin embargo, estos sistemas no están garantizados en toda la región, ni todas las familias pueden tener acceso a ellos, especialmente las más vulnerables. Por ello es prioritario impulsar contenidos accesibles en radio y televisión para los niños y niñas de bajos recursos, en riesgo de exclusión, sin acceso a internet, con discapacidad, migrantes y de comunidades indígenas.
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TV y cuadernillos
El Ministerio de Educación de la Nación sumó esta semana diez horas nuevas de contenidos educativos a través de las señales públicas Encuentro, Pakapaka y la Televisión Pública. A las cuatro horas que ya tenía la TV Pública al aire con contenidos educativos, sumaron diez horas nuevas y siete programas de dos horas: Uno para sala de 4 y 5; otro exclusivo para primer grado, y otro para segundo y tercero en la TV Pública. Los otros cuatro programas que completan primaria y secundaria están en Encuentro y Pakapaka.
Asimismo, y en una extensión del programa para continuar con la cursada de los alumnos de manera no presencial, sumarán siete programas de radio de media hora y se distribuirán 7 millones de cuadernillos, principalmente para los hogares que no tienen conectividad. Continúa además el portal Seguimos Educando, una plataforma con contenidos educativos de acceso libre para estudiantes, familias y maestros. “Tenemos que darle continuidad pedagógica a la escuela y ayudar a los adultos a contener a los niños ante este cambio repentino de la rutina”, dijo el ministro de Educación, Nicolás Trotta, aunque aclaró que “la escuela es irreemplazable”.