Educación

De abrazos y herencia cultural

Sábado 08 de Febrero de 2020

Respecto del rol de las familias y la lectura de los chicos, Claudia Martínez recoge un artículo de Graciela Montes 1998, donde dice: “Todos los adultos somos responsables individual y socialmente (...) ¿Por qué insistir en la responsabilidad? Porque está asociado al poder. Los adultos somos responsables personalmente de los niños porque somos hegemónicos, tenemos el poder. De un lado hay alguien que puede y sabe más: el grande; del otro, alguien que puede y sabe menos: el chico. Somos los grandes los que tomamos las decisiones, y los que toman decisiones son responsables. Los niños se entregan, confiados, a nosotros (...) Al fin de cuentas la crianza ha sido siempre eso: el traspaso del sentido de la vida. La cuestión de la infancia es una cuestión pública y privada, al mismo tiempo, y nos compromete a todos”. En base a esta reflexión es que sostiene: “Es responsabilidad de la familia y la sociedad toda (instituciones, escuelas, medios) la de sumergir y apapachar a nuestros niñes en la herencia cultural, a vincularse con el lenguaje de manera gratificante, vincularlos con la palabra oral, escrita, en libros, en canciones y juegos; que sea cotidiana la escena de tomar un libro y experimentarlo, leerlo en familia o con amigos, compartir sensaciones, emociones, seguir pensando, intercambiando ideas respetuosas alrededor de lecturas. Que nos vean leer, cantar y contar; que seamos puentes para que se inicien o continúen fortalecidos caminos lectores, que pueda tener más palabras y confianza en el poder de las palabras para sí y para transformar el mundo nombrado. Que una historia antes de dormir sea otro abrazo y un vuelo acompañado de nuevos mundo y personajes en la oscuridad de la habitación y del mundo. Quizás no todos dispongan de libros en papel, pero seguro recordarán lo que contaban los abuelos o inventará alguna que traiga lejanas voces de los otros, provenientes de otros tiempos y de otros lugares. Quizás alcance con citar a la inefable Bodoc en Cuentos de harina, ‘porque repartir un pan entre todos y leer un cuento en voz alta son las más antiguas costumbres del amor’”.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario