La revalorización de las voces de los otros fue tal vez el rescate más significativo que permitió el aislamiento impuesto por la pandemia. En este marco, la radiofonía recuperó su brillo y los relatos y palabras comenzaron a rodar de la mano de maestros, maestras y estudiantes. El antiguo recurso comunicativo permitió atravesar los encierros e invitó otra vez al encanto de oír para disfrutar. Esta fue la apuesta pedagógica de la escuela Nuestra Señora de Fátima de la ciudad de Pérez, que apeló a la radio no solo para desarrollar contenidos curriculares sino también para ofrecer micros de audiocuentos y radioteatro. Un despliegue de proyectos literarios y teatrales solidariamente puestos al servicio de la comunidad.
La primera iniciativa fue “Audiocuentos”, un proyecto que surgió en el comienzo de la cuarentena con el objetivo de llevar a los adultos mayores internados en geriátricos algún tipo de entretenimiento para facilitarles el tránsito del aislamiento obligatorio de esos días. Una iniciativa nacida del centro de estudiantes de la secundaria que fue asumida con compromiso por Mónica Morales, la directora del nivel en acuerdo con las autoridades del geriátrico municipal.
La escuela abrió una convocatoria para que libremente se sumen los estudiantes interesados y así se conformó un grupo de chicos y chicas dispuestos a leer y grabar cuentos y relatos para los otros, un equipo que con el paso del tiempo fue creciendo.
“Los primeros audiocuentos fueron realizados con relatos de la obra Mujeres de ojos grandes de Angeles Mastretta. Esas grabaciones llegaron al geriátrico y tuvieron un gran impacto, recibimos hermosas devoluciones porque los cuentos daban lugar a debates y charlas sobre cuestiones de género entre las adultas mayores”, recuerda Lorena Simonetti, la docente a cargo de la biblioteca y la coordinación de proyectos. Pero esos podcast no quedaron allí, traspasaron los muros del geriátrico y comenzaron a transmitirse como micros radiales tres días a la semana en un programa de FM 20 que se escucha en toda la comunidad de Pérez.
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Lorena Simonetti, Pablo Fellipelli y la directora Mónica Morales.
Leer para otros
La docente recuerda que en un comienzo el proceso de producción de los audiocuentos fue en plena virtualidad. Las primeras reuniones se realizaron a través de un grupo de WhatsApp donde participaban estudiantes de secundaria, las directoras del nivel secundario y primario y los docentes del departamento de lengua del nivel medio. Luego se avanzaba en la selección de los textos que iban a ser grabados. Un mecanismo que con el retorno a la presencialidad comenzó a realizarse a través de encuentros en la biblioteca de la escuela.
“En este proyecto no había ninguna obligación, no se ponía en juego aprobar una materia. Incluso las directoras de los dos niveles se sumaron como lectoras a dos voces de una de las grabaciones realizadas. Los alumnos participantes eran de distintos cursos de la secundaria, el grupo no paró de crecer y este año lo terminamos con más de 30 estudiantes aportando a este proyecto”, cuenta Lorena y reafirma que la idea de audiocuentos es compartir lecturas, leerse entre todos, grabarse y hacer llegar esa lectura a los otros. Los chicos se organizaban en grupos y grababan cuentos a una, dos o tres voces, en una iniciativa libre que terminaba en verdaderas tertulias literarias.
¿Cómo llegaron los audiocuentos a la radio? Usualmente los proyectos colectivos tienden a multiplicarse con la suma de nuevos actores. Así sucedió con el profesor de comunicación Pablo Fellipelli, que ofreció su proyecto radial para darle difusión a los podcast literarios que pasaron a adoptar el formato de micros dentro del programa Radio Fátima, por la FM 20 de Pérez.
El programa conducido por el profesor Fellipelli merece más que una mención, porque en él los chicos de 5º año presentaban cada semana un especial en el que también participaban docentes de las distintas áreas curriculares. Produjeron especiales sobre ecología, economía, deportes y se lucieron con entrevistas. Un proyecto pedagógico que no solo posibilitó el estudio de diversas problemáticas sino que también supo brindar un servicio informativo a la comunidad. En este proyecto comunicacional tuvieron su lugar especial los audiocuentos, donde los chicos y chicas de la Escuela Fátima ofrecieron a la audiencia de Pérez distintas narrativas, cuentos, microcuentos y hasta se animaron con la poesía. Trabajaron especialmente con autores argentinos y latinoamericanos como Julio Cortázar, Silvia Ocampo, Eduardo Galeano, Eduardo Sacheri y María Teresa Andruetto, entre otros. Toda una ofrenda literaria que terminó redoblando apuestas con la suma de un ciclo de radioteatro que incluyó nuevos participantes y más arte para todo aquel que quiera escuchar.
Sentarse a escuchar
El arte escénico también quiso decir presente y de este modo se sumaron los chicos y chicas de 7º grado de primaria junto a su profesora de teatro Lara Todeschini. Con la vuelta a la presencialidad en las horas de teatro comenzó a gestarse “Recuperar nuestras voces”, un proyecto de radioteatro donde los estudiantes se animaron a todos los géneros. El drama, la comedia y el terror tuvieron lugar en la selección de los textos, y lo más importante, la posibilidad de experimentación.
“Era increíble verlos, porque en las grabaciones se escuchan sus voces pero ellos también ponían el cuerpo”, cuenta la coordinadora de proyecto y afirma: “Se empezó a dar una movida grande de volver a la radio, de prepararse el mate y sentarse a escuchar, las familias de los estudiantes hicieron eso, se sentaron a escuchar los cuentos o las historias narradas por sus hijos”.
Lara Todeschini, la docente de teatro de la primaria, explica en el video institucional que el proyecto “Recuperar nuestras voces” pretende volver a darle vida al radioteatro y salir al rescate de la identidad cultural de un pueblo a partir de la escucha y del reconocimiento de la manera que se tiene de comunicar según los tiempos. “El radioteatro fue un fenómeno de impacto para las generaciones pasadas, encandilaba los oídos de quienes hoy son los adultos mayores. En esas narraciones se lograban ambientes imnóticos, romance, drama, humor, pero sobre todo compañía, que ingresaba a cada casa a través de los parlantes de las radios”, explica Lara. Dice que el objetivo del proyecto escolar es que los alumnos se animen a reflexionar colectivamente sobre la dimensión del texto teatral y las distintas significaciones que puede adquirir las palabras en la oralidad a través de la entonación, el ritmo, el timbre y la intención que aporta quien lee y que se piensa como actor y no como simple lector. “Aquí aparece la identidad de un lector dándole fuerza a un posible personaje, alejándose de sí mismo para abrir la puerta a la creatividad y la escucha atenta”, afirma.
Para la profesora de teatro, “Recuperar nuestras voces” es un proyecto que además propone a los estudiantes otro registro del tiempo, que no es tan inmediato como el que los adolescentes consumen a diario a través de sus pantallas, sino que tiene que ver con los ritmos que implican la lectura y la creación de personajes. “El gran enunciado de este proyecto es recuperar nuestras voces para volver a conocerlas, creer en ellas, darles volumen en un sentido poético y narrativo, en un proceso dialógico donde se profundizan los saberes construidos, haciendo foco en la creatividad y el trabajo en equipo”, sostiene.
Las clases de Lara dieron un importante espacio a la experimentación, la improvisación y la creación de personajes, ambientes y situaciones. Y si bien se abocó a rescatar una práctica del pasado, también supo incorporar los recursos del presente a través de los distintos recursos tecnológicos con los que los chicos trabajaron para la creación de los efectos de sonido y ambientación para cada obra.
Las aulas de la escuela se llenaron de ensayos, lecturas y grabaciones que la profesora de teatro culminaba con un minucioso trabajo de edición. El ciclo de radioteatro comenzó a transmitirse los días viernes a las 16 en el programa Radio Fátima y fueron aproximadamente nueve entregas entre obras completas y fragmentos de obras de Adela Basch, Paula Marull, Hugo Midón y William Shakespeare.
Un espacio para gestar
“Los proyectos que empezamos a desarrollar se fueron agrandando cada vez más. En el programa de radio terminaron participando profesores de todas las áreas, con los audiocuentos logramos sumar un montón de alumnos de la secundaria y finalmente pudimos incorporar a la primaria”, destaca Lorena, asombrada por las dimensiones que puede tomar el trabajo colectivo.
Desde hace cinco años su espacio creativo es la biblioteca de la escuela, el lugar que recibe a los alumnos desde sala de 3 hasta 5º año de la secundaria y al que describe como a un sitio dinámico y generador de proyectos por excelencia. “Es el lugar de estudio, donde se hacen las reuniones, ensayos, sugerencias de lecturas. Y es también el espacio del centro de estudiantes donde los chicos y chicas van a dispersarse. Es el lugar donde se han gestado y coordinado grandes proyectos como estos”, dice. La bibliotecaria destaca el reconocimiento obtenido por el Ministerio de Educación de la provincia que los invitó a participar del Congreso Virtual Miradas Compartidas para contar estas experiencias.
“Audiocuentos ya lleva dos años de vigencia al aire y además muchos de los alumnos de 7º grado que fueron protagonistas del ciclo de radioteatro continuarán en la escuela”, dice la bibliotecaria, con entusiasmo y expectativas de continuar con los proyectos que colectivamente desarrollaron en estos tiempos pandémicos.