Cuando uno habla de fundar e inaugurar una escuela siente que toman vida los sueños. Eso es lo que se siente con la creación de la Escuela 1.388 de Funes. ¡Es una fiesta! Y a esa fiesta imaginamos que se autoconvocan "Los grandes creadores". Galeano nos acerca la utopía para que la podamos seguir caminando. Piazzola inventa una milonga y Eladia Blázquez recita Honrar la Vida, mientras Charly García tararea el Himno. Se crea una escuela. Mariano Moreno lo publica en la primera plana de su Gazeta; San Martín nos obsequia el mapa de la América como la Patria Grande, Belgrano nos dona su sueldo para los libros y el Brigadier López agrega un artículo a la Constitución provincial sobre la obligatoriedad del derecho a educarse. Se crea una escuela. Las hermanas Cossettini bailan a coro con los pájaros de Funes y desde el Museo del Ferrocarril cercano se hacen escuchar fuertes silbatos de locomotoras orgullosas del progreso. Se crea una escuela. Pérez Esquivel levanta el Nobel de la Paz como símbolo y Sábato se alegra por el derecho a la vida. Don Funes festeja por la nueva escuela creada en su pago y con Molina Campos titulan la escena --en un nuevo almanaque-- "De estreno", con alpargatas y guardapolvos nuevos los paisanos en el patio de la Escuela 1.388. Se crea una escuela. Los cielos de Berni esperan en el Observatorio de Funes, para salir cada día a visitarla. Y Juanito Laguna se aleja del basural, pasa por la puerta de la escuela y se proyecta un hombre digno con trabajo y familia en el futuro. Es un halago vernos comprometidos en este desafío colectivo, de hacer futuro y caminar juntos para alcanzar la utopía.































