Un secuestrador virtual que terminó mal
Un cardiólogo jubilado denunció que un hombre lo llamó a su casa para pedirle dinero a cambio de
no matar a su hermana supuestamente cautiva, por lo que expuso el hecho a la policía, que apresó al
delincuente cuando fue a buscar el rescate, en el barrio porteño de Retiro.
Buenos Aires. — Un cardiólogo jubilado denunció que un hombre lo llamó a su
casa para pedirle dinero a cambio de no matar a su hermana supuestamente cautiva, por lo que expuso
el hecho a la policía, que apresó al delincuente cuando fue a buscar el rescate, en el barrio
porteño de Retiro. El hecho sucedió el 1º de mayo pasado cuando el médico Víctor Pérez, de 82 años,
recibió un llamado extorsivo al teléfono de línea de su departamento. Según la denuncia, un hombre
le dijo al médico que tenía a su hermana cautiva y buscara toda la plata posible, sin llamar a la
policía, si quería volver a ver a la mujer con vida.
Las instrucciones. El delincuente le indicó que una vez que obtuviera el dinero,
lo colocara en una bolsa negra y lo arrojara al vacío desde el balcón de su departamento del octavo
piso. Tras el llamado, Pérez denunció el hecho en la comisaría 15ª, con jurisdicción en la zona,
cuyos efectivos iniciaron una investigación.
El jefe de esa dependencia, comisario Guillermo Calviño, señaló que la denuncia
fue recibida cerca de las 16.30 del feriado, y que lo primero que se hizo fue localizar a la
hermana del médico, que estaba sana y salva en su casa, ni enterada de lo sucedido.
Al establecer así que se trataba de un secuestro virtual, los investigadores
decidieron realizar una tarea encubierta para atrapar al delincuente, con colaboración del propio
denunciante. Fue así que una brigada policial se apostó en lugares cercanos al edificio de
Suipacha, a la espera de que el delincuente fuera a buscar el dinero y las joyas exigidos a su
víctima.
Puesta en escena. El operativo, detallaron las fuentes, consistió en hacer pasar
a un policía por un carenciado que se hallaba en las escalinatas de una oficina de Caritas, situada
en Arenales al 2000, a otro que simuló ser el encargado de un edificio vecino que baldeaba la
vereda y un tercero que se puso a atender un quiosco situado en el cruce de Arenales y
Suipacha.
Cuando los efectivos dieron la orden al anciano para que arrojara desde el
balcón una bolsa que tenía 400 dólares, 184 pesos y una papa, vieron que un hombre se acercó a
buscarla y lo detuvieron. El jefe policial dijo que el detenido es un ciudadano peruano de 29 años,
quien quedó a disposición del juzgado Nacional en lo Criminal de Instrucción porteño 8, a cargo de
Susana Bernal, quien caratuló la causa como extorsión. l (Télam)