Días pasados, siendo una hora muy avanzada en la noche, quise ver qué estaban pasando por Canal 7. Encendí el televisor y estaban dando la repetición de un programa periodístico que lo pasan más temprano: "6, 7, 8". Dije que era un programa periodístico, pero me dio la impresión de que se trataba de otra cosa. Parecía más bien un conciliábulo de brujos, que quería en conjunto atacar a ciertas personas que habían opinado en contra de alguna medida del gobierno o que habían cometido algún error de expresión. En forma reiterativa y casi enfermiza, repetían y destacaban dicho error, con una voz impostada y burlona, mientras alguno de ellos, en un costado de la pantalla, se reía demoníacamente de quien había incurrido en la equivocación. Después parecía que competían entre los panelistas de ese aquelarre para ver quién era más obsecuente con el poder de turno. Seguidamente comenzó un programa sobre astronomía y los "últimos" progresos sobre el estudio del universo. Pero lo que más me llamó la atención es que se referían como eventos del futuro a hechos que habían ocurrido en 2000 o 2001. Saqué como conclusión que dicho programa sería de alrededor de 1999 y estamos en 2015. Un programa atrasado, totalmente desactualizado, que pretendía ser del tiempo presente. Entonces tuve la clara sensación de que nos habían robado la televisión pública, entre otras tantas cosas que ha quitado este triste, soberbio y autoritario gobierno kirchnerista, que gracias a Dios, pronto termina.






























