Tarteletas, sándwiches, pizzetas, gaseosas y una copa de champán para el final. El brindis realizado el 29 de diciembre al mediodía entre escritorios y papeles de la sede local del Pami (San Lorenzo 926) pudo pasar inadvertido si no hubiera aparecido en escena una odalisca que contoneó sus caderas a la vista de empleados y jubilados. Click. Hubo una foto desde un celular y se terminó la fiesta. El curioso ágape le costó el puesto al, hasta ayer, director ejecutivo de la obra social de los jubilados, Eduardo Elizalde. Desde el Pami central iniciaron un sumario y decidieron que, a partir del lunes y por 90 días, el nuevo interventor de la llamada delegación IX sea un funcionario de Buenos Aires: Máximo Zacarías. El directivo desplazado habló ayer con LaCapital (ver aparte) y responsabilizó a una delegada del gremio UPCN nacional. "Soy víctima de una maniobra artera", dijo.


























