Juan tiene 19 años y trabaja como albañil. El martes a la siesta salió en su
moto Guerrero Trip 110 con su primo de 17 años a tomar una gaseosa y cuando estaban en una plaza en
el centro de Capitán Bermúdez se les acercó una pareja de chicos de la misma edad que, a punta de
revólver, le pidieron la moto. Juancho se resistió a las trompadas y uno de los delincuentes lo
baleó en el rostro desde corta distancia. El proyectil le ingresó por la mandíbula y le salió por
debajo de la quijada, sin lesionar la garganta.
Pero la herida en el rostro del joven sólo marcó el principio del robo a mano
armada. Sangrando, el joven fue asistido por un móvil policial convocado por un automovilista que
salió a correr a los ladrones. Nada se supo de ellos hasta que a las 15 un vecino de calle Orsetti
al 1000, en inmediaciones de la fábrica John Deere, alertó sobre un accidente de tránsito con dos
motociclistas heridos y advirtió que uno de ellos era una chica que tenía un arma en la
cintura.
Efectivos del Comando Radioeléctrico asistieron a los heridos y le quitaron a la
chica un revólver calibre 32. Se constató que iban en la moto robada a Juan y quedaron detenidos.
Según fuentes policiales, varios vecinos indicaron que la pareja circulaba junto a otra moto con
dos personas. Que al producirse el accidente, el acompañante del otro rodado se bajó, recogió dos
armas de puño y huyeron
A quemarropa. Juancho es el apodo por el que todos en barrio Argumedo —al
sur de la ruta nacional 11— conocen a Juan Marcelo Montenegro, de 19 años. Es el menor de
cuatro hermanos y vive sobre calle La Pampa, una postal de humildad y pobreza. "Trabajo con mi tío
haciendo changas de albañil. A la moto la compré financiada", contó el muchacho.
El martes pasadas las 14, Juancho y su primo Paquito, de 17 años, salieron en la
Guerrero Trip negra. Hicieron unas 20 cuadras hasta la plaza 9 de Julio, ubicada en el centro de
Capitán Bermúdez. En ese lugar funcionan la escuela media 352 y la biblioteca municipal.
"Queríamos tomar una gaseosa, pero el quiosco estaba cerrado y nos quedamos en
la plaza", relató Juan. "Se nos vinieron estos pibes. El era grandote y la flaquita estaba linda.
Estaban bien vestidos. Con ropa de marca. Y mirá, terminaron siendo choros", indicó. "Primero me
pidieron fuego y al toque sacaron armas y me pidieron la moto. Como me negué dispararon dos veces y
ahí me agarré a las piñas", relató. Su primo, contó, se fue corriendo al escuchar los disparos.
Dos a uno.Juan relató que forcejeó. "A mi me pareció media hora. Los vecinos se
asomaron al escuchar los tiros, pero eran todas señoras. ¿Quién se iba a meter? En un momento los
tuve a los dos agarrados del cuello, pero el flaco zafó una mano y me pegó un tiro en la cara",
rememoró el pibe. El disparo le ingresó por la pera y le salió por la quijada del lado izquierdo.
"Los médicos me dijeron que fue desde tan cerca que me desgarró el tejido. Pero igual nos seguimos
pegando", recordó.
Los ladrones ganaron la pulseada y se llevaron la moto, seguidos por un
conductor que vio la escena y los siguió junto a un móvil del Comando de Bermúdez. "En la zona de
barrio Quinta los perdimos y me llevaron al hospital", indicó Juan.
Tras el accidente, los detenidos fueron trasladados a la seccional 2ª de
Bermúdez por orden del juez de Instrucción Javier Beltramone. Se trata de Carolina, de 17 años y
domiciliada en barrio Rucci, y Gastón C., de 19, quien vive en villa La Cerámica.
Además del robo, los investigadores no descarta otras hipótesis. "Yo no tengo
antecedentes. Sé que el flaquito le dijo a la policía que me conocía. Pero no sé quien es. Y a la
moto estuve un año para terminar de pagarla", explicó Juan.