El gobierno anunció otra burla, falta de respeto y estafa a la tercera edad. La bronca oficialista no se oculta, ni se disimula porque los jubilados no les permiten seguir saqueando la Ansés. Por ello, inventaron la estruendosa novedad: la tarjeta Argenta para tener acceso a préstamos no mayor del haber jubilatorio, con una tasa del 23 por ciento. Se trata del dinero de los propios jubilados ahorrados durante 40 años en el Ansés. El anuncio lo hizo la presidente rodeada de sus habituales y sonrientes monigotes que envían besos como si fueran postulantes en un certamen de "belleza" y aplauden no saben qué. Estar en la cúspide del poder no le otorga a la mandataria llevarse el mundo por delante con su elocuente soberbia. Lo que todos conocen, menos "ella", que las jubilaciones no superan los 1.900 pesos. La prueba está en la negativa de pagar los juicios que la Justicia ordenó hacer efectivos. Muchos se fueron ya sin cobrarlas. Estos hechos aberrantes quedarán en su conciencia, señora presidenta.






























