Transparencia es la palabra que los ciudadanos de este bendito país queremos de cada gobierno. Y recordando algunos casos pregunto: ¿Qué pasa con Aerolíneas Argentinas, Fútbol para Todos, Fundación Madres Plaza de Mayo, General Motors, Ricardo Jaime, Albistur (ex secretario de Turismo), Schoklender, Inadi? En algunos casos con el dinero del pueblo y en otros con el dinero de los jubilados, o sea Ansés. ¿Cuándo sabremos la verdad? El día 28 de julio leo en un diario la propuesta del gobierno otorgando los siguientes aumentos a saber: jubilados y pensionados, asignaciones familiares, salarios mínimos, pensión no contributiva. Me voy a referir al primer punto, jubilados y pensionados; este aumento aún sigue siendo paupérrimo y tomando como referencia en el orden provincial es un ejemplo real de lo que debería ganar un jubilado a nivel nacional. Pero claro: ustedes consideran que ese aumentito del 16 por ciento o 18 por ciento otorgado a partir de septiembre, que cobrarían 1.450 pesos, es bueno. Lamentable. En el mes de marzo de 2008 publiqué un artículo sobre este mismo tema que lo titulé "El exterminio de los jubilados" y realmente veo que pasaron ya tres años y el problema sigue, yo diría más agravado. En tres años a esta parte todo aumentó, lo que es canasta familiar, alquileres, medicamentos, a pesar que el manifiesto del Indec dice lo contrario. Lo que tienen que hacer ustedes señores del gobierno nacional es de una vez por todas otorgar definitivamente el 82 por ciento móvil. Denle a nuestros jubilados el beneficio ganado legítimamente para que en los siguientes años vivan dignamente, y no subsistiendo. Y que no haya más brindis con pan y agua, que es el símbolo de la pobreza, exclusión, marginidad, deterioro de la salud. Por último y para hacerles recordar les digo: todo ser humano tiene derecho a la salud, a la alimentación, a la vivienda digna, a la educación y por sobre todo a la seguridad (y no es una sensación). En este año electoral si todas estas manifestaciones se cumplieran, podríamos estar diciendo que iríamos por una Argentina soñada y quienes nos gobiernen estarían transitando por un real camino de legitimidad. ¿No les parece?



























