“Prendió la candidatura, es la inyección que nos faltaba a los radicales, estamos esperando las instrucciones para salir a trabajar por Ernesto Sanz”. El que habla es el ex concejal Rafael Sammardich, integrante de un nucleo duro que sostiene la candidatura a intendente de Jorge Basso y que componen otros radicales rosarinos como Raúl Zuza y Patricia Cosgrove; el intendente de Fighiera, Carlos Mariani, y una decena de dirigentes más.
Así como militan por la candidatura de Basso, los miembros del grupo defienden y trabajan en favor del intendente santafesino Mario Barletta a la Gobernación “porque Hermes Binner ya nos engañó y en el fondo a los radicales no nos quiere”.
El fin de semana pasado las reuniones chicas de radicales se activaron a propósito del anuncio de la candidatura a presidente del senador por Mendoza, “y de lo que tenemos conocimiento en todos los casos cayó como una buena noticia”, reafirma Sammardich.
Anoche otro grupo ligado más a la conducción del comité departamental armaba otro mini plenario en la sede de calle Paraguay al 300. Se preparaban para concurrir militantes ligados al MAR (Movimiento de Afirmación Radical) que orienta el diputado santafesino Santiago Mascheroni, como el funcionario provincial Julián Galdeano, además del titular del comité, Julio Genesini.
Al consultársele las razones de las expectativas que surgen a partir de la postulación de Sanz, Samardich explica: “Cobos se desmoronó hace rato y Alfonsín subía en las encuestas pero por la imagen entrañable de su padre fallecido. A Ricardo le falta peso específico para ser candidato a presidente y además uno nunca sabe cuánto puede perdurar el apoyo de la gente basado en una causa así”.
Acerca de si cabe esperar algún reacomodamiento de importancia en la provincia, Sammardich responde: “Sanz va a venir a Rosario, Santa Fe, Reconquista a buscar adhesiones, no a apoyar candidatos, y tanto Barletta como Boasso tratarán de estar cerca. Pero seguro que a Alfonsín esto le va a servir para tomar cuenta de sus pequeños errores, como cuando decía que se sentía un socialista más. O como cuando pasando por Rosario se olvidaba de entrar a la casa radical para ir directo a la Intendencia. Eso la militancia te lo factura, tarde o temprano”.
Lo que viene. Cerca de Rosario y en el centro de la provincia ya empiezan a trascender otras adhesiones a Sanz. El senador por el departamento San Lorenzo, Eduardo Galaretto, y el diputado Víctor Dadomo, estarían por declarar que toman la bandera del mendocino al igual que el intendente de Centeno, Miguel Suárez, y el ex diputado nacional Edgardo Barberis, de Gálvez.
De Boasso, que venía declarando por lo bajo su simpatía por Sanz hastiado y molesto por el “romance” de Alfonsín con el socialismo, se sabe que desde su lugar de vacaciones intercambia los mails con ciertos amigos íntimos, quienes anuncian que el domingo estará de regreso.
Quizá el lunes produzca alguna declaración rotunda, como las que el temperamental concejal tiene acostumbrados a los rosarinos.